Victorcastro’s Weblog

Just another WordPress.com weblog

Somos el Templo de Dios

Somos el Templo de Dios

 

El gran problema del cristianismo actual es su falta de conocimiento de lo que realmente somos, y no digamos de lo que significa Jesucristo. Jesús le preguntó a sus discípulos y finalmente a Pedro, ¿Quién crees tu que soy yo? Y el respondió “Tu eres el Cristo el Hijo del Dios viviente”, la pregunta de Jesús y la respuesta de Pedro no fueron una simple conversación cotidiana sino mas bien la enseñanza de un camino al cielo, la respuesta de Pedro  es lo correcto para poder entrar al reino de los cielos, Jesús le respondió esto: “A ti te daré las llaves del reino de los cielos y todo lo que ates en la tierra será atado en el cielo, al igual, todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos”. Leemos en el libro de Juan, lo siguiente: 1 Juan 4:15 “Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.” Y en Mateo lo siguiente: Mateo 16:  13-20 “Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?  Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.    Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.  Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.” Como vemos, el confesar a Jesús como el Hijo del Dios vivo, es la llave para entrar al reino de Dios.  

 

El reconocer a Jesús como el Hijo de Dios, es la clave para que entremos al reino de Dios y seamos salvos, de nada nos serviría ser buenos religiosos y estar en la iglesia haciendo todo lo que nos digan si no podemos entrar al reino, Jesús se refirió a este asunto cuando dijo en Mateo 7:22-24  “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?  Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.” La única forma de poder entrar a su reino es reconocer cual es el verdadero papel de Jesús de Nazareth, y en el caso de Pedro, él acertó porque no fue Pedro sino el Padre celestial quien  se lo reveló. Y es para todos, porque como vimos arriba: “Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.” Y lo que también hemos conocido antes en Hechos 2:21Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”

 

Por otro lado deseo recordarles aquellas palabras de Dios contenidas en Hechos 7:49El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo?” al igual quiero que recordemos esta otra palabra: 1 Corintios 3:16¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”

 

En este estudio vamos a conocer dónde es que realmente habita Dios en nuestro cuerpo, si es en todo el cuerpo o si es en un lugar muy especial. Ya hemos podido ver que Dios habita en nosotros y que somos un Templo para su Espíritu Santo. Igualmente ya vimos que el reconocer que Jesús es el Hijo de Dios, nos permite que Dios more en nosotros, solo nos queda por confirmar como es Dios y como está dentro de nosotros. Vayamos a Juan 4:24Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” En otras palabras nosotros que somos Templo del Espíritu, solo podríamos comunicarnos con Dios por medio de nuestro espíritu, para que sea un hablar de Espíritu a espíritu. Romanos 8:16El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.”Cual es el papel de la carne en esta comunicación: Juan 6:63El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.”

Volvamos a este asunto:El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies.”¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” El cielo es el trono de Dios, mientras que la tierra es el estrado de sus pies, y nosotros somos a la vez el templo del Espíritu Santo, por lo que en nuestro cuerpo también debe haber algo de cielo y de tierra. Veamos lo que Pablo dijo acerca del cielo en nosotros: Efesios 2:6y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,” por otro lado veamos esto otro: 1 Juan 5 “ Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.” Y esto otro 1 Corintios 6:13Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.”

 

La ubicación o identificación acerca del cuerpo a la que quiero que lleguemos es que podamos definir lo que es estar en el cielo y lo que es estar en la tierra, nosotros como templo de Dios estamos en ambos lugares, estamos en el cielo y también estamos en la tierra. Si Dios está en el cielo y sus pies en la tierra y nosotros somos un templo para Dios, nuestra cabeza debe estar en el cielo mientras que nuestros pies lo están en la tierra. Dice Pablo que nosotros estamos junto a Jesucristo en lugares celestiales pero a la vez sabemos que el estrado de Dios está en la tierra donde nosotros tenemos los pies. Y si nuestra cabeza está en los cielos y nuestros pies están en la tierra, hay una parte de nuestro cuerpo que está con Dios, mientras la otra no lo está, allí es donde quiero que lleguemos. Vimos que el vientre será destruido por Dios en contraste con la morada de Dios en Gálatas 4:6Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !!Abba, Padre!”  Efesios 3:17para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,”

La mitad superior de nuestro cuerpo especialmente en nuestro corazón, es la habitación de Dios, la mitad inferior de nuestro cuerpo, deposito de las viandas, (el vientre) será destruída, no es habitación de Dios.  La parte superior corresponde al cielo y la mitad inferior a la tierra. Quiero que prestemos especial atención a esto: Dios hace contacto con nuestro espíritu que reside en nuestro corazón, el diablo hace contacto con nuestra carne especialmente en la parte baja. Comprobemos esto en la escritura: Romanos 6:19Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia.” Romanos 7:5Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte.” Esto corresponde a la parte inferior del cuerpo, ahora veamos la otra parte: Romanos 7:22-24  “Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;  pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.  !!Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? “ Habrá notado usted que Pablo se refiere a la ley de la mente para referirse al depósito de Dios o sea la parte superior de nuestro cuerpo.

Algunos podrían estar objetando y diciendo que Dios hizo los órganos sexuales y que por lo tanto no es pecado el sexo, pero no se trata de leyes morales sino del reino de Dios, tenemos que poner nuestra mente en un plano de santidad espiritual para entender de que estamos hablando como cuando dice: Marcos 12:25Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles que están en los cielos.” Indicándonos que no habrá relaciones del tipo carnal. O en esta otra escritura que dice: Mateo 19:12Pues hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba.” Porque Dios hizo al hombre carnal y le ordenó reproducirse, pero debemos tomar en cuenta que también el hombre siempre se inclinó al mal por lo cual Dios envió a Jesucristo paras convertirnos en hijos suyos en el espíritu y esa es la nueva condición de Dios, que seamos hechos a imagen y semejanza de Dios. Por lo que si Dios desea tener hijos no lo serán por la via de la carne sino por el espíritu como bien dijo Jesús, Juan 3:6-8  “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.  No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.  El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.” O como vimos arriba en Romanos 8:16El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.” Y en Juan 4:23Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.”c por lo que el deseo de Dios no es propiamente que tengamos hijos carnales sino que le demos frutos espirituales, Juan 15:8En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.”

La parte inferior del cuerpo es considerada como área de pecado y la parte superior es el Templo del Espíritu Santo. 1 Corintios 6:13Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.” Los miembros no son el cuerpo sino que son aparte del cuerpo. El cuerpo, sin los miembros, tiene una porción celestial y otra terrenal. Porque lo que va al vientre va para afuera pero lo que va al corazón se queda, Mateo 15:17¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina?”  Marcos 7:19porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina?” los miembros del pecado son los que serán echados al fuego por inservibles, mientras que el cuerpo es del Señor.

La tierra es el terreno del pecado, es a esa tierra que se le predica el evangelio, porque el hombre natural es hecho de la tierra. La buena tierra es el hombre bien dispuesto a recibir la palabra de Dios para salvación. Mateo 13:23Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.” Satanás mora en la tierra Apocalipsis 12:9Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.” Satanás pretendió hacer caer en pecado a Jesús invitándole a que le adorare postrado en la tierra. Mateo 4:8-10  “Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,  y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.  Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.

Jesús conoce que estamos en la tierra, (en el mundo), que nuestros pies están en contacto con la tierra, con esa tierra de pecado a donde debemos ir para llevar el evangelio. Mateo 10:14Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies.” Esto es lo que Jesús hizo con sus discípulos cuando les lavó los pies, ellos nunca supieron cual fue su intención y se trataba de separarlos de la tierra del pecado.

Nuestra relación con el mundo, con la tierra del pecado es con nuestros miembros inferiores, pero nuestra relación con lo celestial es con la parte superior o cuerpo incluyendo los brazos y manos. La parte inferior del cuerpo es la que está destinada a ser cortada y quemada como lo dice Juan 15:6 “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.” Por el otro lado en la parte superior del cuerpo donde están ubicadas las manos y los ojos, pudiera existir ocasión de pecar y en este caso, ambos deben ser cortados del cuerpo para evitar que el cuerpo entero sea quemado.  Mateo 5:30Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.” Mateo 5:29Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.” No olvidemos que la parte inferior será destruida por Dios,  Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.”

Las manos, no deben estar al servicio del pecado sino a la justicia. Las manos están puestas para bendición y no para maldición, las manos son instrumentos para transmitir el Espíritu Santo y sanar enfermos. Mateo 19:13” Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les reprendieron.” Marcos 5:23y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.” Marcos 6:5Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos.” Marcos 8:23Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima, y le preguntó si veía algo.” Hechos 6:5-7  “Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía;  a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos. Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe. “

 

 

Salmos 134:2Alzad vuestras manos al santuario, Y bendecid a Jehová.”

 

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla, Agosto 2008.

 

 

 

 

 

 

 

agosto 1, 2008 - Posted by | Estudios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: