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Concupiscencia

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Concupiscencia

Santiago 1:13-15 “Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;

Definiendo la palabra, significa: deseo de bienes terrenos y, en especial, apetito desordenado de placeres deshonestos., ¿Cuáles son estos placeres deshonestos? La misma Biblia nos define las cosas de la carne que son: Galatas 5:16-21 “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.” Pablo está hablando de que ya no estáis bajo la ley cuando nos habla de este tema pero lo condiciona en la siguiente manera: “Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.“ lo cual habla claramente que la ley es para los que viven según la carne, o sea que la concupiscencia es un problema carnal o terrenal y no espiritual.

La concupiscencia proviene del corazón tal como lo explica el siguiente verso: Marcos 7:20-22 “Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez.” Esta gente es lo que se conoce como naciones gentiles, o sea que no conocen a Dios y por lo tanto de ellos no se puede decir que son templo del Espíritu Santo. Estos también son llamados fariseos por Jesús, aunque mucha gente cree que el fariseísmo fue en aquel tiempo, pero no, los fariseos existen actualmente y son los que siendo religiosos no conocen a Dios y de ellos Jesús habla así: Mateo 23:27!!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.”

La concupiscencia no es pecado pero si es la raíz del pecado, porque da lugar al pecado y proviene del diablo. El cuerpo a la verdad es de carne y la carne es débil, bien lo dice Jesús en Mateo 26:41Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.” Romanos 8:3Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;” Efesios 4:26-28 “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. “

La tentación proviene del diablo y comienza por incendiar la carne en deseos de distinta índole, en este tenemos que tener mucho cuidado porque a veces nosotros mismos erramos al defender nuestras debilidades carnales aduciendo que son gustos de cada quien o que las personas somos débiles y que cometemos errores, esa filosofía es hueca y además nos conduce a la maldición y desobediencia. La tentación es como si tuviéramos un hijo según dice: “Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. “ el cuidado a nuestro caer en el pecado y por ende a la muerte espiritual, debe ser de alerta permanente, cuidando de investigar en nuestro diario vivir que cosas son las que le corresponden a la carne y que cosas al espíritu para que no nos inclinemos a satisfacer la carne. Bien dice la palabra de Dios que la carne es contra el espíritu y viceversa y este detalle nos ayudará a reconocer que cosas debemos buscar y que cosas debemos rechazar. Lo que le agrada a la carne desagrada al espíritu y viceversa. Si buscamos agradar la carne estamos contra el espíritu, y si Dios es espíritu no vamos a buscar desagradar a Dios sino al contrario.

Es necesario que hagamos una revisión a las cosas de la carne que nos están moviendo a su satisfacción las cuales nos llevarán al pecado y este a la muerte: veamos al menos algunas de ellas: 1). Los adulterios, 2) Las fornicaciones, 3) Los homicidios, 4) Los hurtos, 5) Las avaricias, 6) Las maldades, 7) El engaño, 8) La lascivia, 9) La envidia, 10) La maledicencia, 11) La soberbia y 12) La insensatez.” Todos ellos son atractivos para la carne, como el adulterio, la fornicación, el homicidio, el hurto, la avaricia, la maldad, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia y la insensatez.

El hombre pecador, malo, o gentil que no conoce a Dios porque Dios no ha hecho morada en su corazón, practica todas o algunas de estas cosas, y para ellas es la ley de Dios, como dice en 1 Timoteo 1:8-10 “Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente; conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina, “ por eso dice Pablo que los que viven en el espíritu no están bajo la ley, por lo tanto la ley es solo para los pecadores. O como lo dice también en otra parte: 1 Juan 3:9Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.”

La concupiscencia es la llama que incendia la carne, es el origen del pecado, es el deseo de agradar a la carne y eso debe ser erradicado cuanto antes de nuestra vida y dar lugar al espíritu de Dios para que seamos salvos por su gracia. Tomemos aquella figura de una mujer embarazada que al final da a luz un hijo, Pablo dice que “sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. “El cuidado que debemos tener es antes del pecado y no después, cuando comencemos con la picazón en la carne, cuidado, allí viene atrás el pecado y mas adelante la muerte espiritual. Quiero poner un ejemplo de cómo caemos en el pecado. Supongamos que alguien comienza sintiendo el deseo de tomar un trago de licor, busca en su cocina y si no lo encuentra, sale a buscarlo y comprarlo, entra en un bar o cantina, pide un trago y se lo toma, luego otro y otro hasta que siente, ya borracho, que sus ansias del trago son apaciguadas, eso indica que el pecado fue consumado. ¿En qué desobedeció a Dios? Efesios 5:18No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,”

Cada vez que nos inclinemos a satisfacer la carne en algo de lo que hemos enlistado arriba, sea una mentira, un celo, una envidia, etc, y no nos frenemos en tal deseo sino que le demos rienda suelta, vamos a ser seducidos por esa tentación y al producirse, entramos en el pecado e inmediatamente sobreviene la muerte espiritual. En el Antiguo Testamento, Dios ha hablado por medio de los profetas y al tratar de algún pecado expresó palabras como estas: Levítico 20:16
”Y si una mujer se llegare a algún animal para ayuntarse con él, a la mujer y al animal matarás; morirán indefectiblemente; su sangre será sobre ellos.”
Deuteronomio 18:20El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá.” Estos dos casos y todos los demás en donde se haya decretado la muerte, se refieren a la muerte espiritual Romanos 7:14
”Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.”

Muy importante es saber que nosotros debemos vivir en el espíritu y no en la carne, si vivimos en la carne moriremos y si vivimos ene. Espíritu viviremos, si estamos en el espíritu y pecamos, morimos pero si estamos en la carne y hacemos morir la carne viviremos en el espíritu, eso es una ley de Dios. 2 Corintios 4:11Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.” Romanos 8:13porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.”

Por Victor Manuel Castro Chinchilla. Julio 2008.

julio 4, 2008 - Posted by | Estudios

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