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Buscando el cielo

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Buscando el cielo.

Lucas 12:31 “Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.”

Hay algo que debemos tener en mente siempre y es el hecho que el reino de Dios o el reino de los cielos como se le quiera llamar son experiencias espirituales que tienen su escenario en nuestra vida. Estar en la tierra o estar en el cielo es una diferencia en la vida, si es carnal estamos en la tierra y si es espiritual estamos en el cielo, es en el sentido de la espiritualidad y no de la distancia. Veamos en otra manera: tomemos el tema del Cuerpo de Cristo para que apreciemos mejor eso de estar en el cielo o en la tierra. Veamos lo que nos dice la Palabra de Dios en Isaías 66:1Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo?” Todos sabemos que Dios mora en el cielo, de eso no hay la menor duda, pues en base a ello, traemos esta profecía de Isaías que nos pregunta, si el cielo es su trono y la tierra el estrado de sus pies, cual puede ser su templo o casa?

En aquel tiempo, en Jerusalén, Jesús asistía al Templo que Salomón edificó aun cuando Dios ya había hablado a Isaías preguntándole ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo?” y Jesús dijo estas palabras que tienen mucho que ver, Mateo 5:34-36 “ Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.Esto confirmaba lo profetizado por Isaías, y mas adelante se dijo: Marcos 14:58Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré este templo hecho a mano, y en tres días edificaré otro hecho sin mano.” Y la gente se burlaba de él Marcos 15:29 ”Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: !!Bah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas,” Porque ciertamente Jesús asi lo había dicho Juan 2:19Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo.”

Dios tiene un templo, una casa o un edificio como se le quiera llamar. Pablo dice lo siguiente: 1 Corintios 3:9 ”Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.” Y Pablo agrega: Efesios 2:20-22 “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu. “ y de nuevo Pablo dice: 1 Corintios 6:19¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?”

Aquella antigua idea que nos enseñaron cuando éramos niños, decía que Pedro era el portero en el cielo y que estaba alli con unas llaves en la mano para abrir la puerta y dejarnos entrar al morir, esa idea, que no es mas que una mal interpretación de las Palabras de Dios, debe ser abolida de nuestra mente si es que queremos agradar a Dios, ya que es el mismo Dios que nos habla por medio de Pablo cuando dice ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” la lectura que ha traído esta confusión es esta palabra de Jesús en Mateo 16:19Y a ti (Pedro) te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.” Esto ha sido el causante de una mala enseñanza diciéndonos que Pedro es el portero en el cielo y que solo el nos dejará entrar. No hay tal doctrina en la Biblia, el cielo y la tierra son dos extremos en nuestra vida, todos podemos estar en la tierra como podemos estar en el cielo, veamos esto que escribe Pablo para comprobar lo que estamos diciendo: Efesios 1:3-4 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,” ¿Dónde nos bendijo? En los lugares celestiales, ¿donde están? en el cielo por supuesto, y esto otro: Efesios 1:20la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,” ¿Dónde se sentó Jesús? “a su diestra en los lugares celestiales,” ¿Dónde estamos nosotros? En lugares celestiales, ¿Dónde está sentado Jesús? En lugares celestiales. Y quiero que se alegre mas con esto otro Efesios 2:5-7 “aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.”

Posiblemente usted está muy enterado que Jesús murió en la cruz, que resucitó y que está sentado en el trono de Dios, pues quiero que también esté bien seguro que a nosotros, Dios “juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús” Si alguna duda hay sobre esto, léase en el Nuevo Testamento en el Libro de Efesios, en el capitulo 5 y podrá comprobar en los versos 11 al 21, lo siguiente: Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.”

Nosotros, los cristianos, no necesitamos morir para ir al cielo y menos tocar una puerta para que Pedro la abra y nos permita entrar, nosotros según Jesucristo, ya estamos en el cielo juntamente con él. Y hablando de esto, el apóstol Pablo dice: Romanos 6:4Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.” Romanos 8:17Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.” Y cómo quisiera que todos los cristianos, al unísono pudiéramos alabar a Dios y con las manos levantadas al cielo, poder decirle como Pablo Gálatas 2:20Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Todo esto que les estoy narrando, no es una historia ni es una profecía, sino una realidad que es necesario que la veamos y que la aceptemos, Jesús murió por usted y por mi y por todos los pecadores con una sola intención, cual es: dar su vida a cambio de nuestra muerte para que con su muerte nosotros pudiéramos vivir y ser sus seguidores en un camino al Padre celestial para nuestra salvación: Efesios 2:5-7 “aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.” Dios es tan amoroso con nosotros que dio la vida de su Hijo en perdón de nuestros pecados, Juan 3:16Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Quiero llevarle a la siguiente reflexión: la vida que Adán nos heredó es una vida limitada a consecuencia de su desobediencia cuando Dios reflexionó diciendo Génesis 6:3Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.” Eso es lo que se llama estar muerto, tener una vida temporal sobre la tierra, pero el amor de Dios no es para permitirnos vivir 120 años como es su promesa, sino como dice su Palabra: “para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Dios no quiere alargarnos la vida sino darnos una vida eterna como la suya y como la de Jesucristo. Mucha gente se aferra a la vida en la carne ignorando que la vida está en el espíritu, Jesús dijo lo siguiente Juan 6:63El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” Jesús nos va a dar vida no en la carne porque la carne es polvo y regresa a la tierra sino en el espíritu que es quien tiene la vida. Por la desobediencia, Adán recibió esta sentencia: Génesis 3:19 ”Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.” mas Jesús como el postrer Adán nos ha traído un regalo y es la vida eterna, la vida de Dios. Romanos 5:15Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo. Efesios 2:8
”Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;”

Todo cristiano debe buscar el cielo, no cuando muera sino aquí en esta vida viviendo en Cristo. Jesús nos invita y nos dice: Mateo 6:33Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” ¿Por qué dijo eso? Veamos el pasaje entero en Mateo 6:  25-33 “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Buscar el reino de Dios es buscar el cielo, recuerden sus palabras dadas en Isaías 66:1Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies;” ¿Dónde buscaremos a Dios? En el cielo. Por esa causa Jesús nos enseñó a orar en la siguiente forma: Lucas 11:2Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” Repito: Venga tu reino, Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” Si le pedimos a Dios su reino, el lo va a enviar, ya lo ha prometido antes y la condición es que nosotros vamos a hacer su voluntad tal como se hace en el cielo, así lo haremos en la tierra. No olvidemos que Jesucristo está sentado en lugares celestiales y que nosotros hemos sido resucitados junto con el y estamos en lugares celestiales con Cristo Jesús.

Jesús nos invita a entrar a su reino, al reino de arriba, y que abandonemos el de abajo, de este mundo Juan 8:23Y les dijo: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.” Y una vez habiendo entrado nos dice: Mateo 5:14Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.” Y Pablo nos asegura: Romanos 8:17Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.”

Debemos creer a Dios, si él dice que estamos sentados en lugares celestiales con Cristo, asi es, no debemos dudar, porque hacerlo es obedecer al diablo que busca que no le creamos a Dios y hagamos todo lo contrario a lo que nos dice.

Por Victor Manuel Castro Chinchilla, Junio 2008.













junio 19, 2008 - Posted by | Estudios

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