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Plantando en el reino

Plantando en el reino 

Mateo 13:38El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.”

 Los hombres de Dios, los que predican el evangelio de la salvación son los que siembran las semillas que son los hijos de Dios, mientras que a su lado, también se siembra otro tipo de semillas que no son las de Dios porque la buena semilla es la Palabra de Dios, lo que también son sus hijos pero se conocen como la cizaña y proviene del enemigo de Dios, Satanás. Tenemos un pasaje que nos habla acerca de esto y lo vemos en Mateo 13:24-26 “Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo;  pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.”  (vv 37-42) El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre.  El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.  El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.  De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.  Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,  y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.”

Lo vamos a exponer más claramente para un mejor entendimiento: Jesús está diciendo primeramente que El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.” Aquí tenemos que decir que la buena semilla es el producto de un buen fruto, de manera que tanto la semilla como el fruto son lo mismo y esto es lo que Jesús dijo allá en Juan 15:5 cuando nos habló de:Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” Nosotros somos sus pámpanos, mientras que Jesús es la Vid, como ramas (pámpanos) debemos darle frutos, estos frutos deben tener semilla, porque ya antes lo había dicho así: Génesis 1:11-12 “Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.”

 

Bien, cuando estamos predicando el evangelio con las puras palabras de Dios (sin cizaña), entonces estamos sembrando la buena semilla, si por alguna razón nuestra prédica se mezcla con palabras humanas, esto es considerado como cizaña y el resultado será una mezcla de lo divino con lo terreno y no Cristo que es el motivo de la predica. La predicación del evangelio tiene por objeto producir hijos del reino de Dios que hayan nacido de nuevo en el espíritu. Si hay cizaña como semilla  mala, los hijos serán hijos del malo  “De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.” Noten ustedes la gran similitud que hay entre quemar la cizaña  y quemar las ramas que no dan fruto, o sea que es lo mismo, ambos son quemados.

 Pablo habla de este tipo de fuego cuando dice en  1 Corintios 3:12-14  “Y si sobre este fundamento (Cristo) alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,

la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.  Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.” Estamos hablando de lo mismo, el asunto es que tenemos que producirle hijos a Dios por medio de nuestra predica, si estamos usando palabras de los apóstoles, o de los profetas o de los hombres ilustres de Dios o de cualquier otro ser humano, eso significa estar sobreedificando con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca. El fuego lo probará, claro está que el oro que es Cristo no se quemará y pasará la prueba.

 

Me preocupa altamente que la gente aun dentro del cristianismo no le esté dando toda la importancia a Dios y más bien estén viviendo una vida ligera motivada por las cosas del mundo y solo asisten a las reuniones en la iglesia por un par de h oras a la semana, es preocupante en el sentido que aun estamos a tiempo de mantener nuestra salvación y no ponerla en precario porque la salvación es por el conocimiento de Cristo como lo dice la Palabra de Dios en 1 Juan 5:13[ El conocimiento de la vida eterna ] Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.” Juan 3:36El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.” Juan 5:24De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.” Juan 6:47De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.”

 Por Víctor Manuel Castro Chinchilla Diciembre 2007. 

 

   

diciembre 3, 2007 - Posted by | Estudios

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