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La sal de la tierra

La sal de la tierra 

Mateo 5:13Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.” Otra versión dice:   “Ustedes son como la sal que se pone en el horno de barro para aumentar su calor. Si la sal pierde esa cualidad, ya no sirve para nada, sino para tirarla afuera y que la gente la pisotee.”

Este verso se refiere a los apóstoles y discípulos de Jesucristo, quienes son comparados con la sal dentro del mundo aun dentro del cristianismo. Esta sal es el buen sabor de las doctrinas que ellos predican y que están en acuerdo con todas las escrituras llenas de esperanza, fe y amor, lo cual es bien recibido y consumido por los oyentes de la Palabra. Esa sal es el agradable sabor de las palabras de Dios que salen de sus bocas. Muy diferente a lo que un pecador del mundo hace. Vale la pena recordar aquí aquellas palabras de Jesús a Satanás en Mateo 4:4El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Y Jesús dijo: Juan 6:51Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.” Jesús dice ser el pan, el alimento y eso significa una comida que es agradable al paladar porque nadie come cosas que no le agradan, de modo que las palabras de Dios son comida agradable al ser que las consume y ese sabor agradable es lo que en la vida física conocemos como el sabor que la sal le da a los alimentos. La comida que Dios nos dá es verdadera comida, o sea que alimenta, porque hay platos de comida que no contienen ningún elemento alimenticio y solo llenan, así es la palabra de Dios comparada con las doctrinas humanas, las palabras de Dios son agradables y nos alimentan como el verdadero alimento, de alli que Jesús dice Juan 6:35Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.” Y es que el hambre es sinónimo de escasez, pero quien tiene abundante alimento a su alcance nunca sentirá hambre ni sed. Esta palabra la expresó el profeta cuando dijo en Isaías 49:10No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas.” Y lo confirma Juan en su profecía que dice: Apocalipsis 7:16Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno;”  La  palabra de Dios que es el alimento al espíritu es tan agradable que quienes comienzan a comer, nunca dejarán de comer por su alto sabor y nutritivo contenido. Jesús lo dice en Juan 6:27Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.”

La palabra de Dios es realmente un alimento con sal, sabroso y nutriente, quien comienza a comer no quiere dejar de comer nunca, es como el aire que respiramos o como el agua para las plantas que sin ellos proviene la muerte. Proverbios dice referente al pan: Proverbios 9:5Venid, comed mi pan, Y bebed del vino que yo he mezclado”. Y Jesús dijo: Mateo 26:26Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.” El estaba enseñando acerca del alimento que es su cuerpo, su carne, el verbo hecho carne de Juan 1:14 que dice: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. “  Pero si la sal perdiere su sabor ¿como agradaría el hablar de sus discípulos?
Perder el sabor indica que nuestro hablar, el hablar de Cristo, no sea interpretado espiritualmente sino humanamente con la lógica de la sabiduría de los hombres y entonces ya no sería sabroso sino amargo porque las palabras de los hombres son como la levadura que sirve para agrandar un pan pero no contiene sabor alguno. Las palabras de Jesús cuando son interpretadas por los hombres conforme su sabiduría pierden su sabor y su palabra dice que “son holladas por los hombres” indicando que son pisoteadas porque son tiradas al suelo a lo terrenal.

Que significa ser “echada fuera y hollada por los hombres.” Quiere decir expulsada del cuerpo y que ya no reinstala o reincorpora a nuestro ser sino que es regresada y llevada por alguien mas, y ser hollada por los hombres quiere decir cambiar su significado espiritual por uno natural o físico o también incluye un entender lógico al estilo humano.

 

El verso es amplio en su contenido y nos refleja el carácter de la palabra de Dios en cuanto a su sabor alimenticio. Jesús se refiere al uso de la levadura como similar al pan que es inflado por la levadura en contraposición al pan sin levadura, considerando que levadura son las doctrinas de los hombres y no de Dios, como lo da a entender en Mateo 16:11-12  “ ¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos?  Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos.” El verdadero sabor alimenticio de las palabras de Dios son sin levadura humana que le quitan o restan su poder de dar vida en el espíritu. Las doctrinas humanas son consideradas como la carne y las de Cristo como espíritu según lo dice en Juan 6:63El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.”

 

Ser echada fuera y hollada por los hombres nos lleva a aquel mandamiento de Jesús que dice: Mateo 10:8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.” Y eso de ser hollada por los hombres nos conduce a una palabra que se la llevan las aves como aquella semilla que cayó junto al camino que lee así: Mateo 13:19Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.” O como lo dice en otra parte en Marcos 4:3-5  Oíd: He aquí, el sembrador salió a sembrar;  y al sembrar, aconteció que una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y la comieron.” Cuando echamos fuera una apalabra, lo hacemos por inservible, por inútil y por desagradable, de manera que la palabra de Dios se convierte en palabras humanas sin ningún valor para dar vida o espíritu. Como dice Pablo serán como metal que retiñe, 1 Corintios 13:1Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, (No tengo a Dios) vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.”

 

La presencia de un cristiano en el mundo es comida con sal, sabrosa rica y alimenticia para ellos, de ahí el gran poder de salvación que tiene el evangelio como lo dice Pablo en Romanos 1:16  Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.”  Romanos 15:19con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.”  1 Tesalonicenses 1:5pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros.” 2 Timoteo 1:8Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios,” El evangelio tiene el poder de la resurrección que nos lleva de muerte a vida al creer en Jesucristo, como está escrito en Juan 5:24De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.” Los discípulos del Señor tienen su palabra morando en ellos y el poder de Dios se manifiesta cuando ellos hablan sus mismas palabras de vida, son portadores de vida, embajadores de Cristo. 2 Corintios 5:20Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.”

Que nuestro hablar sea con el sabor que le da la sal a la comida, que todo lo que salga de nuestra boca sea bendición y no maldición, que seamos verdaderos discípulos de Cristo, para gloria del Padre y del Hijo.

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla  Septiembre 2007.

   

septiembre 16, 2007 - Posted by | Estudios

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