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En pos de Jesús

En pos de Jesús 

Mateo 16:24Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.”

 ¿De que está hablando Jesús cuando dijo esto? Para estar dentro del contexto de sus palabras, leamos lo que estaba aconteciendo: Jesús está hablando de su muerte: (vv  21-28) “Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.  Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: !!Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?  Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.”

Nos llama la atención la frase: “Si alguno quiere venir en pos de mí”, muchos creen que es lo mismo decir “el que quiera seguirme”, pero no es cierto, eso de seguirle es un complemento de ir en pos de él, o sea la frase se complementa así: “Si alguno quiere venir en pos de mí, sígame, habiéndose negado a sí mismo, y tomado su cruz.” Como pueden ver, son dos cosas distintas el “pos” y el “sígame” Entonces la palabra clave aquí es “pos”. Según el diccionario español, el “pos”

(Del lat. post). Significa: 1. m. postre (de las comidas), detrás o después de. Esto último no puede ser porque resultaría diciendo, “el que quiere venir detrás de mi, sígame” en cambio si tomamos lo de postre de las comidas, si tiene un gran significado cuando asociamos sus palabras en Juan 6:54 que dice:El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.” En otras palabras Jesús quiere decir: “Si alguno quiere venir y comerme, que se niegue a si mismo, que tome su cruz y que me siga” Para comer a Jesús, debemos seguirle con una cruz en nuestra espalda habiéndonos negado a nosotros mismos. ¿Cuál es el propósito de seguir y comer a Jesús? Ya lo vimos arriba:  “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará” El tomar la cruz no es otra cosa que ir y perder la vida por causa de él, y el negarse a si mismo no es otra cosa que sea Jesús quien muera por nosotros en la cruz. Así de fácil, ya no vivo yo mas vive Cristo en mí, eso lo dijo Pablo en Gálatas 2:20Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” Al negarme a mi mismo, resulta que Cristo toma mi lugar, y si él toma mi lugar ha tomado mi cuerpo y mi cuerpo ha sido llevado a la cruz y muerto. Por eso digo Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.” Y por eso digo: “Mi cuerpo es templo del Espíritu Santo porque Cristo mora en mí” como lo dice el apóstol en  1 Corintios 3:16¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”

Para que Cristo venga y tome nuestro lugar, es preciso que nos neguemos nosotros mismos y que dejemos que el espíritu de Jesucristo tome lugar. Romanos 6:4
Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.” Si creemos en Jesucristo, nuestro cuerpo ha sido sepultado en las aguas del bautismo y resucitado como Cristo para una nueva vida en resurrección. Tenemos ese mandato de lograr que otros sean resucitados de la muerte carnal, Mateo 10:8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.” El creer en Jesucristo, nos convierte en ser hijos de Dios y si hijos también herederos como lo dice en Romanos 8:17Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.” Realmente que lo que sucede con nosotros es mas que una maravilla al creer en Jesucristo, vean lo que escribe el apóstol en: Efesios 2:4-6 “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),  y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, “ Parece mentira pero estamos en el cielo junto a Cristo, esto no lo puede entender un hombre natural si no ha nacido de nuevo en el espíritu.

Vayamos en pos de Jesús y comamos su carne y bebamos su sangre, porque esta gran promesa tenemos de El cuando dijo: Juan 6:54El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.” Seremos resucitados pero ya con vida eterna, de modo que no pasaremos por ningún juicio sino que simplemente seremos separados de los que van a ser condenados. De verdad que nos presentaremos ante el tribunal de Cristo pero el Señor nos tiene ya reservados sitios o moradas en el cielo junto a él. Vea lo que dijo a sus discípulos: Juan 14:2En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.” Pero nos queda una pregunta aun pendiente: ¿Cómo podemos comer su carne y beber su sangre? Juan 6:54-56  “Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.  El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.” Estas palabras nos confirman aquello de ir en pos de él a comerlo para que él permanezca en nuestro cuerpo y nosotros en su cuerpo. No es fácil de entender esto ¿verdad? Los judíos no lo pudieron entender Juan 6:35 “Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. (vv 44-45) “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.  Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí.” Repito esto último: “Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí.” Estamos entrando al punto de conocer la voluntad del Padre y obedecerle, porque eso de “venir a Jesús” es similar a decir “entrar al reino de Dios” Nadie puede entrar al reino de Dios sin hacer su voluntad. No basta decir Señor también hay que hacer su voluntad. Mateo 7:21No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” ¿Qué será eso de comer a Cristo? Algunos piensan que comer a Cristo es comer pan, ese pensamiento es del diablo, pero Jesús aclara ese concepto diciendo en Mateo 4:3-5  “Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.  El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” También dijo en Juan 1:1[ El Verbo hecho carne ] En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” Juan 1:14Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.” Repito: Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” Esta es la verdadera comida, el verbo de Dios, las palabras de Dios, “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Este es el alimento que da vida, Juan 6:63
”El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” Las palabras de Dios son el alimento al espíritu que nos da vida. Eso es lo que tenemos que comer, y la palabra comer no significa necesariamente tragarlo por la boca sino que sea asimilada al cuerpo. Romanos 10:17Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

No es comiendo pan de trigo que comemos a Cristo, Jesucristo se refiere a esto en Mateo 15:17¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina?”  Marcos 7:19porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina? “ ¿Podemos entender esto? Se nos ha enseñado equivocadamente que comiendo pan de trigo es que comemos a Cristo, pero nadie va a desear que Cristo llegue a la letrina sino a su corazón, por lo que la verdadera comida son sus palabras que llegan a nuestro corazón. Alguien podría estar diciendo: Si pero así nos han enseñado que es comiendo el pan, pero yo les diría, a cual pan se refiere? Porque Cristo habla del pan cuando dice: Juan 6:51Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.” Repito: Yo soy el pan vivo que descendió del cielo;” Vuelvo y repito: “pan vivo”. “las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” Las palabras de Dios son el pan vivo. Es necesario que el pan sea vivo para que nos de vida, porque como podríamos recibir vida de un pan muerto? Moisés les dio un pan muerto, vean lo que Jesús les dijo: Éxodo 16:4Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.” Juan 6:31-33  “Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer. Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo.  Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.” ¿Quién descendió del cielo y nos da vida? Juan 10:10yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”

Venir en pos de Jesús, es buscarle para comerlo y comer a Jesús significa recibir su palabra en nuestro corazón.

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla Septiembre 2007.

 

  

septiembre 15, 2007 - Posted by | Estudios

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