La necesidad

La necesidad

Aquello a lo cual es imposible sustraerse, faltar o resistir. (Diccionario Español)

Hay muchas necesidades en el ser humano, y van desde lo carnal hasta lo espiritual, como el hambre, la sed, el frio, la enfermedad, la libertad, la ausencia de hogar, etc, etc. Todas las necesidades tienen forzosamente que ser satisfechas a costo de la muerte si no sucede asi.

Muchos mueren a causa de las necesidades, vemos a diario noticias como alguien que murió por no haber comido muchos días, a alguien en el desierto sin poder tonar agua, a uno que enfermo y no tuvo tratamiento, o aun por no tener donde vivir, muchos mueren en las prisiones por la falta de libertad.

Es una tremenda injusticia dejar que la gente muera por sus necesidades, todos los seres humanos podemos contribuir sea directa o indirectamente para satisfacer las necesidades de la población. Los gobiernos son los mayores obligados a hacerlo pues ellos obtienen dinero de la población para cubrir miles de necesidades en todas partes y en todo el tiempo.

Hay programas específicos para contribuir a la disminución de la pobreza, los países menos pobres constantemente viven ayudando a los más pobres a terminar con la pobreza, pero poco o nada se logra en las distintas administraciones. Es triste darse cuenta de la enorme indiferencia de los ricos hacia los pobres. los ricos quieren hacerse más ricos todo el tiempo sin percatarse que su actitud incrementa las necesidades de los pobres.

Las naciones unidas, la OEA y todos los organismos oficiales o no gubernamentales ponen oídos sordos a las necesidades urgentes de los pobres.

En nuestro diario vivir, nos enfrentamos a muchos instantes de decisión en que o favorecemos nuestro propio interés o ayudamos al necesitado, pero que triste, en la mayoría de los casos, quienes salen perdiendo son los pobres.

Leyendo la biblia y específicamente en el evangelio de Cristo encontré u n pasaje muy interesante y aplicable a este tema y es precisamente la razón de nuestro juicio final cuando Dios establezca quienes son los buenos y quienes los malos, para premiar y castigar eternamente. Este pasaje está en el libro de Mateo capítulo 25 versos del 31 al 46, y vean lo que les dice a los condenados al infierno eterno: 41 “Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;43 fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.” 45 Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.46 E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

Es muy extraño que en las iglesias no se le da la importancia debida a este asunto o en muchos casos se desconoce el tema, ¿porque? No hay ningún interés en que la gente se salve delinfierno, es mas, al desconocer el tema, se les enseña que todos al morir nos vamos al cielo, dándole asi mas aliento a los malvados a continuar cometiendo sus crímenes sabiendo que al fin de cuentas no habrá castigo alguno sino mas bien un premio. Pero a Dios no se le escapa nada ni nadie, por mas que se desconozcan sus palabras, no habrá salvacion para los o infractores.

Por  Victor Manuel Castro Chinchilla

 

 

Carne y sangre de Cristo

Juan 6:53  Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

La primera impresión que el hombre natural percibe de esta lectura es pensar que debe comerse la carne de Jesucristo y beber su sangre, expresión que no tiene absolutamente ningún sentido porque no es eso lo que Jesús quiso decir con este verso. Había un grupo en Oriente de personas conocidas como los capernaitas pues eran oriundos de Capernaun, estos creían que Jesús estaba hablando de que comiéramos su carne y bebiéramos su sangre. Esta creencia ha sido heredada por algunas agrupaciones religiosas que aseguran que Jesús expresamente dijo que en el pan y en el vino estaba su carne y su sangre. Ambas creencias son muy infantiles para creer que Jesús quiso decirlo en esa forma pues bien sabemos que Jesús es el Hijo de Dios y que su Palabra es verdad y como tal esta expresada a lo largo de toda la Biblia sea en Antiguo o el Nuevo Testamento. Por ningún lado de la Biblia encontramos que Jesús el Cristo se convierta en algo material como el pan y el vino.

La “carne” y la “sangre” de Cristo no significan esos dos elementos distintos de su cuerpo; mucho menos como estando separados uno del otro; ni siquiera significa el cuerpo entero de Cristo, pero si su naturaleza humana entera. Este simbolismo esta representando una naturaleza humana perfecta, para verter su sangre para la remisión de los pecados, y para ofrecer su cuerpo en un sacrificio vivo y satisfactorio a Dios Padre. El comer de estos elementos no debe ser entendido como el comer corpóreo de ellos, como los Capernaitas lo entendían; y de ellos también los católicos, que afirman, que el pan y el vino en la cena del Señor son transubstanciados en el cuerpo y la sangre de Cristo. Esto no debe ser entendido como el comer y el beber en la cena del Señor.

Para entender bien estas palabras, deberíamos trasladarnos al reino de Dios y entender que es lo que esta hablando pues Dios es Espíritu y sus palabras también lo son. Para nosotros los humanos es muy difícil entender claramente el hablar de Dios, su palabra es tan profunda y tan real que necesitamos a alguien que lo explique y que haya descendido del cielo. Jesucristo es el único que ha venido del cielo y solo el nos puede aclarar todo por medio del Espíritu Santo.

Las palabras de Jesús representan un comer espiritual de Cristo. Comer la carne, y beber la sangre de Cristo, es asimilar su palabra como alimento espiritual. Jesús estaba diciéndonos algo asi como “Cómanme y bébanme espiritualmente asimilando mis palabras”

Porque comer y beber son palabras que tienen un significado profundo y van mas alla del solo hecho de ingerir la comida y la bebida, Esto nos lo explica claramente cuando habla del alimento que da vida al hombre y dice: Mateo 4:4 El respondió y dijo: Escrito está: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”

Por otro lado, nos dice: Juan 6:63 … “las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” O sea, eso de comer su carne y beber su sangre, son palabras de vida, ese es el alimento que nos habla en Mateo 4:4

Comer no solo es tragar alimentos, comer también es todo lo que nos entra, como cuando decimos el “pan del conocimiento”, el pan de vida es el que nos dice en Juan 6:51 “Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.”

Creer que la carne y sangre de Cristo son elementos materiales es tan pecado como el cometido por Pedro cuando Jesus le dijo, llamándole con el sobre nombre de Satanás:

Mateo 16:23 “Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: !!¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres”. Por eso insistimos, la palabra de Cristo es dada por Dios y su contenido no es material o físico sino espiritual solamente, su hablar debe ser entendido por nosotros como: Mis palabras son el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere esas palabras, vivirá para siempre; y esas palabras que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.”

Por  Victor Manuel Castro Chinchilla

Yo y el Padre uno somos

Yo y el Padre uno somos

 

Juan 10:30 “Yo y el Padre uno somos”.

Este tema no es muy conocido entre los escritores bíblicos, poco o nada se ha escrito y no he encontrado en internet nada acerca del tema, me parece justo que escribamos y demos a conocer la verdad.

Quien hizo esta declaración, es Cristo, el Hijo de Dios. Todos sabemos que Dios existe y que es un Espíritu, tal como lo enseña su Palabra, Juan 4:24 “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.”

Si Dios es un Espíritu, es lógico que su Hijo sea también un espíritu. Este Hijo es el único hijo de Dios, es conocido en la Biblia como el Unigénito del Padre.

Tenemos que repetir e insistir que tanto Dios como Cristo son Espíritu, y ese Hijo es aquel que el evangelista Juan nos da a conocer como el Verbo cuando dice: Juan 1:14 :Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”

Se nos hace necesario, hablar algo del Hijo Unigénito para poder comprender nuestro tema. Cristo, el Unigénito del Padre es Hijo porque ha salido del Padre, a diferencia del hijo de un humano que nace del vientre de una mujer, Cristo siendo un espíritu simplemente ha salido del Padre que es Espíritu también. El Unigénito no necesito mujer como madre, para ser engendrado, basta haber salido del padre para ser su hijo. Este es un concepto diferente al modo humano para engendrar hijos. Vamos a darles un ejemplo con cosas visibles para entender bien.

Pensemos un momento en el sol y la luz, el sol da origen a la luz, o sea engendra a la luz, el sol para llegar a la tierra envía la luz y es la luz la que llega a la tierra. En cierta forma la luz es hija del sol porque salió del sol, y nosotros aceptamos que es el sol quien nos quema, no la luz, asi es Dios como el sol y Cristo como la luz. Esto es congruente con su palabra que dice: Juan 12:36 Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz.

Cuando Dios envió a su Hijo, lo que envió fue su propio espíritu y ese Espíritu se encarnó y habito entre nosotros, lo cual indica que ese Espíritu, está en nosotros, esto en cumplimiento a una promesa que dijo: Joel 2:28 “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne,”. Juan 3:16 “] Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Este Espíritu del Hijo es el mismo Espíritu del Padre, por eso dice: “Yo y el Padre uno somos”. No hay la menor duda que tanto el Padre como el Hijo son el mismo Espíritu, mismo Espíritu que ha sido derramado sobre toda carne.

Ahora viene esta pregunta: ¿Como es que Jesus quien es humano, dice que él es el Hijo de Dios? En los textos modernos se conoce a Jesus como Jesucristo, sin embargo, en los textos primeros, se conocía como Jesus el Cristo, posteriormente se juntaron ambos nombres y ahora se le conoce como Jesucristo, pero lo cierto es que son dos nombres Jesus y Cristo.

Jesus es humano, nacido de mujer en Belen de Judea, sus palabras lo confirman: Lucas 24:39 Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. De modo que entendemos que el Espíritu de Dios se encarnó en el hombre Jesus confirmado en 1 Juan 4:2 En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;  Jesus siempre se identificó como el Hijo del Hombre precisamente para confirmar que es un ser humano, Jesus no dijo que era Hijo de Dios, eso es exclusivo a Cristo que es el Unigénito Hijo del Padre.

Jesus es el primogénito Hijo de Dios, o sea el primero de los humanos envolverse hijo de Dios, en cambio Cristo es el Unigénito Hijo o sea el único Hijo de Dios. El Unigénito se encarnó en el primogénito y eso lo convierte en Jesus el Cristo.

Cristo es la traducción de la palabra Mesías, (Ungido) que el antiguo testamento menciona. Juan 1:41 Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo). Juan 4:25 “Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.”
1 Juan 4:2

En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;

Uno de sus discípulos sin haberlo escuchado, le reconoce como el Cristo: Mateo 16:16 “Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”

Cristo es el verbo, y Cristo es quien habla en Jesus bajo la modalidad de ser no solo Hijo sino Dios mismo, Juan 14:10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.

Por  Victor Manuel Castro Chinchilla

 

Confusion general cristiana

Leyendo textos de distintas religiones, uno se da cuenta que todas ellas, excepto el cristianismo, estan claros en sus conceptos. El cristianismo por el contrario, está lleno de confusiones y todo se debe a la multitud de escritores y a la multitud de interpretaciones que se le da las sagradas escrituras (La Biblia).

Las divisiones dentro del cristianismo son incontables porque cada una de las denominaciones o religiones, tienen un concepto diferente de algo, es mas, aun dentro del cristianismo hay grupos seguidores de Moisés, otros son catolicos que siguen una mezcla de Biblia y Tradicion, o sea Dios por un lado y los hombres por otro lado, y asi, aun dentro de una misma iglesia encontramos distintas apreciaciones de la Palabra.

¿Porque hay tanta división? ¿Por que el cristianismo no se centra en Cristo?

En mis ultimos años, he aprendido una cosa y esto por la obediencia que existe en mi, relativo a la Palabra de Dios. En cierta ocasion, Dios habló a los hombres de este mundo y del paraiso y dijo: “Este es mi Hijo Amado, a El oid.” Cita que encontramos en Mateo 17:5. Partiendo de alli, entendí que solamente a Jesus debo seguir. y ¿Quienes estaban alli presentes? En primer lugar Jesus, Moises y Elias, y en otro plano:Pedro,  Jacobo y  Juan. Si Dios les está diciendo a todos ellos que solo escuchen a Jesus, con mas logica, nosotros solo debemos escuchar a Jesus. Pero en la realidad no es asi, los creyentes cristianos creen en cualquier cosa, sea biblico o no, sea Cristo o no.

Escuchar a Jesus no significa seguir a Moises, ni a los profetas, ni a Pablo ni a Juan ni a Elias, escuchar a Jesus significa escuchar a Mateo y a Juan, el primero y el ultimo libro del Evangelio en el Nuevo Testamento. No dijo Dios que escucharamos a Pablo a a Pedro o a algun discipulo, no, solo que escucharamos a Jesucristo. Las palabras de Jesus oidas de alguien que estuvo con el en todo momento, es leer a Mateo y a Juan. Los otros evangelistas, no llenan este requisito, aun cuando los tengamos en la Biblia, Marcos era ayudante de los apostoles, Lucas era un compañero de Pablo, ni siquiera estuvo cerca de Jesus, y mucho mas, Pablo no conocio a Jesus y mas bien le agredio publicamente.

Y porque Dios escogio a su Hijo y no a Moises ni a los profetas? Por una sencilla razon, Jesus es el Ungido de Dios que fue enviado a la tierra a salvar a la humanidad que estaba perdida, y el metodo de la salvacion consiste en resucitar muertos, muertos espiritualmente por el pecado de Adan, Dios quiere tener a su pueblo con el, en su reino, pero los quiere en espiritu. Dios es Espiritu y busca adoradores en Espiritu y verdad. La manera de salvar a la humanidad es introducirles el Espiritu de Jesucristo el Hijo Amado de Dios, en esta manera Dios no estará viendo el pecado carnal sino el Espiritu vivificante de Cristo. La formula para salvar a los pecadores es darles el espiritu de Cristo y de alli, aquel verso que dice:Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Victor Manuel Castro Chinchilla
Mayo 2013

Como aceptar a Cristo

Como aceptar a Cristo

Dentro de la fe evangélica, porque no me gusta aplicara la palabra iglesia cuando se trata de una religión o denominación, ya que la iglesia es el cuerpo de Cristo, y prefiero decir únicamente fe o creencia o simplemente religión, pero dentro de los evangélicos,  hay una doctrina sobre la salvación, que se llama “aceptar a Cristo”. Esta doctrina no la he visto dentro del catolicismo, porque ellos consideran que todo el que fallece se va al cielo.

La doctrina de la aceptación de Cristo tiene como base un verso bíblico que reza así: Juan 1:12 “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;” lo cual ellos consideran como único instrumento para que la persona sea salva y tenga vida eterna. También se basan en esto otro: Romanos 10:9 “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.”

La doctrina es correcta porque tiene bases bíblicas, pero no es suficiente para lograr la vida eterna. Si así fuera, el Nuevo Testamento estaría compuesto solo de esos dos versos y serian suficientes para el propósito de Dios de salvar a la humanidad de la ley del pecado y de la muerte.

Analicemos con detalle estos dos versos que soportan toda una doctrina evangelista, en primer lugar la religión evangélica, no existe como tal, lo que si existe es el evangelio de Cristo que está contenido en los libros de Mateo y Juan. La expresión iglesia evangélica no debe existir, porque iglesia es la asamblea de los hijos de Dios  y no esta dividida.

El principal verso de esta doctrina, contiene una palabra clave “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;” y consiste en “recibir a Cristo” y que es apoyada con una declaración que generalmente dice así: “Yo te recibo como mi Señor y Salvador”. Lo cual no es bíblico. Pero vamos a la palabra “recibir” y aquí creo yo que está el error de esta doctrina, los evangélicos aseguran que basta que el creyente exprese con su boca que recibe a Jesús como Señor y salvador. Pero veamos que dice la biblia acerca de ello: Mateo 7:21 “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” Y Mateo 15:8 “Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.” Resumiendo ambos, la doctrina de declarar con su boca que Jesús es el Señor no es suficiente porque se cae en esto otro: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos,” y  “Este pueblo de labios me honra;” por eso digo que no es suficiente. El evangelio del reio, que está contenido en dos libros es más que esos dos versos, Jesucristo  hace referencia a la salvación por el evangelio y dice:

Mateo 24:12-14

12 y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.13 Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.14 Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

Por el otro lado, la palabra recibir a Cristo, que por cierto no es de labios que se hace sino de corazón por lo que dijo en Mateo 15:8 “Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.” Y si han leído el evangelio, que también aprovecho para decir que no son cuatro evangelios sino uno, el de Cristo, que haya sido escrito por varios apóstoles no quiere decir que sean varios sino que es la misma versión dada desde diferentes ángulos, pero es el mismo evangelio. Honrar a Dios de labios no cuenta para nada, Dios es Espíritu y nuestra adoración debe ser en Espíritu, si hablamos con la boca, Dios no nos escucha, el escucha si sale del corazón únicamente, Jesús se refirió a ello diciendo Mateo 6:6 “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.” Ven, no es con la boca, es en Espíritu y en secreto, y es más, Juan 4:23 “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.”

Los engaños dentro de las religiones, son abundantes y no es que ellos tengan malas intenciones, no, no es eso, lo que sucede es que se dejan llevar por la tradición, es decir por lo que otros han dicho y especialmente cuando se trata de enseñanzas, que hay muchos que no conocen la palabra de Dios, la pueden recitar perfectamente pero no la entienden, vean esto:  Mateo 24:11 “Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos;”

Cuando Jesús dio su mandato de ir a evangelizar, se lo dio a los discipulos, pero no es un mandato general para todos los llamados cristianos, el evangelio es un asunto de salvar almas y solamente habiendo sido discipulo de Cristo se puede lograr, dentro del cristianismo hay mucha confusión de ideas porque hay mucha religion humana y no se ha dejado que sea el Espíritu Santo quien hable, como lo dice en  Juan 3:34 “Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida.”

Hay mucho engaño, mucho error y mucho fracaso porque los hombres aun los escogidos, continúan obedeciendo y creyendo en las tradiciones de los hombres y y en religiones que no de Dios. Mucha gente no conoce a Cristo porque el evangelio a ellos enseñado no es el verdadero evangelio, Tenemos que recapacitar, conocer verdaderamente a Cristo y así enseñar a los demás, pues no se trata de verter su propia opinión, sino de salvar vidas, y el unico camino es conocer las palaras de Dios y entenderlas.

Nuestra pregunta de Cómo acepar a Cristo no es asunto de decirlo con la boca, sino de recibirle en el corazón, Jesús expone este tema con una parábola y dice: Mateo 13:23 “Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.”

Les ruego a aquellos que enseñan y que bautizan que no obedezcan las tradiciones sino que obren conforme la palabra de Dios, piensen que están salvando o condenando almas. Para aceptar a Cristo hay que seguir todo un proceso, no es de la noche a la mañana, sino como Jesús lo explica: Mateo 13: 31-32 “Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.” O sea que estamos hablando de sembrar y crecer para dar frutos, no es tan rápido como el rayo.

La verdadera aceptación en Juan 1:12 “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;” es que Cristo sindo la Palabra de Dios, debe ser sembrado como semilla en nuestro corazón y haberlo frgado con la misma palabra regarlo para que crezca y de fruto en abundancia.

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla

Viviendo bajo la ley

Viviendo bajo la ley

Ya  lo hemos dicho antes que el cristianismo actual es una serie de denominaciones religiosas distintas, que no tienen la misma fe y que no se entienden entre ellos, lo cual no corresponde a lo establecido por Cristo y los apóstoles, basta leer lo relacionado con la iglesia primitiva, la cual es el reflejo exacto de las instrucciones de Cristo y compararlo con lo que actualmente tenemos como cristianismo. Sabemos que la palabra cristiano fue aplicada la primera vez a los discípulos de Jesús, de manera que si esa es la referencia, los cristianos actuales no son discípulos de Jesús el Cristo. Hechos 11:26 “Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.”  Esta es la clave, ser discípulo, si no es discípulo, no es cristiano, y que significa discípulo: Jesús dejo un mandato que dice: Mateo 28:19 “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;” noten que no dice que bauticemos a todo mundo, sino que hagamos discípulos y les bauticemos, que es diferente, lo que vemos en la actualidad por un lado es que se bautiza a niños pequeños y por otro lado que se bautiza al hombre por el solo hecho de haberse allegado a una congregación religiosa, muy pocos he visto que dan un ligero entrenamiento acerca del bautismo antes de hacerlo, pero la verdad es que primero debe hacerse discípulo, pero veamos el significado de esta palabra: Persona que aprende una doctrina, ciencia o arte bajo la dirección de un maestro. Persona que sigue la opinión de una escuela, aun cuando viva en tiempos muy posteriores a los maestros que la establecieron. O sea que primero tenemos que proceder a adoctrinar a los futuros bautizantes y tenemos que obtener como resultado que los alumnos que reciben la doctrina sepan quién es Jesús y que es el evangelio, no por el solo hecho de conocer su definición sino un estudio no somero sino suficiente como para que la persona se encuentre con Cristo y le acepte en su corazón.

Eso para empezar, pues los miembros de las iglesias, en su mayoría no conocen suficiente de Cristo y lo que saben lo han aprendido de sus hogares o de su escuela con maestros no calificados o por maestros religiosos, porque como vimos en la definición, hacer discípulos es un trabajo de maestros, y quien es el maestro? Cristo.

Por otro lado, vemos la manera de vivir de los cristianos actuales, domingueros de asistir al templo, al cual se le ha asignado la palabra iglesia, ignorando que iglesia es la asamblea de los hijos de Dios, pero veamos cómo vivían los cristianos originales: Hechos 2: 44-47 “Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.”

Que hacemos hoy en dia? Vamos al templo a escuchar un sermón o un mensaje como quiera llamarlo, sentados casi petrificados, con la mente puesta en otra cosa menos en el mensaje y rápido, una hora o media hora y todos de regreso a sus casas, ¿Qué hacían los cristianos? “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo” ahora se va al templo un dia a la semana, hay algunos que van a diario, pero lo de reunirse a partir el pan en sus casas, nada de eso.

La falta de crecimiento o edificación, produce un infantilismo espiritual o sea no crece la membrecía no en cantidad sino en Espíritu, se quedan como niños, como infantes que necesitan alimento suave como doctrina básica y no temas profundos y serios como debería corresponder,  y eso es lo que está pasando ahora también, la gente va al templo a oir solamente y muy poca intervención hay en el culto o misa, solamente el pastor o el sacerdote hablan, los demás permanecen mudos, no hay crecimiento, no hay edificación.

Pero esto no es el tema que quiero llevarles, porque hemos titulado nuestro mensaje de hoy como viviendo bajo la ley y eso es altamente importante por cuanto Dios desea que nadie se pierda y que todos seamos salvos. , 1 Juan 3:9 “Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.” Juan 1:13 “los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.”

En la mayoría de los templos, porque no me gusta decir iglesias, pues la iglesia de Jesucristo es otra cosa, digo que en la mayoría de los templos, no se enseña que estemos bajo la gracia sino que seguimos enseñando la ley de Moisés, desconociendo que son dos cosas distintas, la ley y la gracia, la ley es para muerte y la gracia es para vida. Muchos aun están enseñando en sus templos que debemos cumplir las leyes, para el caso el diezmo, es una ley dada por Moisés, veamos la cita en Levítico 27:30 “Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.” Hoy no se pide diezmo de la tierra, sino diezmo de dinero, pero es lo mismo, el diezmo es una ley de Moisés, no es gracia de Jesucristo, porque la gracia es habernos dado vida gratuitamente por medio de la fe.

La diferencia de estar bajo la ley y estar bajo la gracia es que bajo la ley vivimos en la carne porque la ley se hizo para castigo, : Juan 11:25 “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.” ¿Quién es más poderoso? Cristo o el pecado?  Juan 15:5 “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”  Y ¿qué esperan los que están separados de Cristo? (v 6) “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.” Ese fuego en otras palabras se llama infierno, o sea, el que no está en Cristo sino separado de él, va al infierno, así de claro.

Me da mucha pena por los que aun predican acerca de la ley y exigen el cumplimiento de la ley, esto es viven enseñando que hay que separarse de Cristo, por eso es que Jesús en cierta ocasión dijo: Mateo 7:21-23” No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” esta gente, no hay duda que hicieron todo eso estando en los templos como buenos religiosos, pero estaban separados de Cristo por no haber hecho la voluntad de Dios, quien dijo: “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.” Podrá Jesús aceptar a este tipo de gente que no son obedientes a Dios? No, no los acepta y más bien los rechaza,

Recuerden, los hijos de Dios, no pecan porque llevan la simiente de Dios, así de sencillo y no pueden pecar, esto es viven en el Espíritu y no en la carne.

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla