La maldad de la tierra

La maldad en la tierra

Génesis 6:5 Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.

Mateo 5:9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Hemos expuesto dos versículos extremos, la maldad y la paz. El mundo está altamente contaminado por la maldad, como siempre lo ha estado. Desde Adán y Eva hemos visto la maldad en el género humano, esa maldad nace por obedecer al diablo en lugar de obedecer a Dios. Dios siempre quiere lo mejor para nosotros, el diablo por el contrario quiere lo malo.

A pesar del deseo de Dios de hacernos todo el bien, el hombre ha preferido seguir al diablo sin percatarse del peligro hacia donde lo encamina, al infierno.

El problema en la humanidad es el engaño. El diablo trabaja en base al engaño porque ha encontrado que al hombre le fascina estar y vivir engañado. El engaño viene debido a los deseos del hombre, los deseos humanos siempre le acarrean ese engaño, porque la palabra de Dios esta siempre dirigida al abandono de las cosas del mundo por más bellas y atractivas que se vean y encaminarlo al Reino de Dios, mientras que el diablo se pondrá en el camino para decirle al hombre que hay cosas más interesantes que complacer a Dios.

Si hay algo que le disgusta al hombre es su desgracia personal, le incomoda estar mal y en vez de seguir a Dios, el hombre busca satisfacer sus incomodidades, el diablo siempre le prometerá cosas atractivas que resultaran en mentira.

Dios le dijo a Adán que no comiera del árbol prohibido porque moriría, el diablo le dijo que no iba a morir, que comiera. Esas son las cosas que suceden a diario, Dios nos da una salida y el diablo la cierra para atraernos a algo supuestamente más atractivo y codiciable.

El diablo ha estado manejando a la humanidad desde el principio, desde la caída de Adán, y el resultado ha sido siempre una dificultad mayor, porque el diablo ofrece, pero no cumple.

Todos los males que sufre el mundo son producto de las acciones de satanás, y en la medida que el mundo se multiplica, aumenta sus dificultades.

Mateo 5:9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

En este mundo de convulsión y pleitos, cada hombre asume un papel partidario, y el resultado es el mismo porque no haya paz, la paz se logra cuando se anulan las posicione y se piensa en los grandes propósitos del progreso humano.

Dios llama a los hombres a dirigir las naciones, los hombres se apartan de los deseos de Dios y comienzan a pervertirse, a corromperse y a ser injustos, buscan siempre su beneficio propio y se alejan de los deseos de Dios de proteger a los débiles y necesitados.

A pesar de la maldad de los hombres, Dios ha mostrado su amor, enviando a su Hijo a salvarlos. El camino no es duro, es suave porque Jesucristo se encarga de suavizarlo.

 

Mateo 11:30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

La maldad del hombre a menudo se recubre de una delgada capa de santidad, Jesus llama a estos como sepulcros blanqueados,

Mateo 23:27 !!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.

Existen muchos con buenos deseos de que la sociedad sea mejor, sea diferente y sea amigable, pero sus acciones contradicen la palabra de Dios, es semejante al discípulo de Jesus llamado Simon, a quien le dijo esto:

Mateo 16:23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: !!Quítate  delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

Las iglesias están llenas de hombres con buenos propósitos, pero muchos de ellos son falsos, de ahí la palabra de Jesus:

Mateo 7:21-23 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

El hombre busca siempre como agradar a Dios, ese sentimiento lo vemos desde tiempos de Adán y Eva, veamos el pasaje en

Génesis 4:3 Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Génesis 4:5 pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.

Y es que por más buenos sentimientos que tengamos, Dios conoce nuestro interior, conoce cuales son nuestros más íntimos deseos y solo Dios puede calificarnos si somos buenos o malos.

Pero el hombre muestra su maldad en pequeños detalles. Si vemos un harapiento, nos da asco, nos alejamos de el y no lo soportamos, si encontramos un hambriento, a menudo nos alejamos y a lo mejor le damos algo de comer pero de lo que sobra, de lo que no deseamos, si esta enfermo, nos molesta su presencia, esta tosiendo mucho, esta estornudando, se esta quejando, huele mal, etc. Etc, si ha estado preso, no queremos nada con el, nos alejamos, nos apartamos y le mostramos desprecio, si es un extranjero, dudamos de el, no le damos cabida en nuestro hogar y no le recibimos, asi somos los humanos y es todo lo contrario a lo que Dios nos ordena:

Mateo 22:39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

De acuerdo a la Biblia, no todos seremos salvos de la eterna condenación, aproximadamente entre un 50 y un 75% serán condenados, eso es bastante. Y nos preguntamos: ¿Cuál ha sido el fruto de las iglesias? ¿Acaso no predican a Cristo y hablan de ser santos?

Por  Victor Manuel Castro Chinchilla

 

 

El Espiritu de Jesucristo

El espíritu de Jesucristo

La manera en que Dios ha planificado nuestra salvación es enviando el Espíritu de su Hijo Jesucristo para que haga morada en nosotros y seamos así, transformados en aquel hombre que Dios pensó cuando hizo a Adán, un hombre hecho a la imagen y semejanza de Dios.

 Génesis 1:26 Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza

La humanidad entera comenzando desde Adán y Eva, está conformada por seres humanos de carne y hueso, (pecadores) con un alma, por lo que el primer hombre resultó ser un alma viva, o un ser vivo,

 Génesis 2:7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

La naturaleza de Adán contrasta con la de Jesucristo, el primer hombre fue desobediente a Dios mientras que el Hijo es totalmente obediente.

Todo el camino que hay que recorrer para que nuestra naturaleza humana sea convertida de una carnal en Adán a una espiritual en Cristo es lo que Dios ha diseñado para que todo aquel que cree en Jesucristo sea convertido en la misma naturaleza de Jesús volviéndonos en esa manera hijos de Dios, un humano de carne y hueso con el Espíritu de Dios por dentro, hecho a la imagen de Dios

Juan 1:12-13Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Esta es la única manera que tenemos para llegar al Padre y de acuerdo con ello Jesús dice:

Juan 14:6 Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

El proceso de nuestra conversión para alcanzar el nivel de hijos de Dios es por la llegada del Espíritu Santo a nuestra vida, Dios lo prometió por medio del profeta que dijo:

Joel 2:28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.

Jesús comienza siendo el primer hombre en recibir el Espíritu Santo después de ser bautizado en el Jordán por Juan Bautista,

Mateo 3:16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.

Y poco después de su resurrección, Jesús sopla sobre sus discípulos diciéndoles, reciban el Espíritu.

Juan 20:21-23 Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.

Y es así como en el día de pentecostés, estando los discípulos reunidos y en oración por más de diez días, el Espíritu Santo fue derramado sobre todos ellos,

Hechos 2:2-4 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

El Espíritu Santo que recibimos del Padre es el mismo Espíritu de Jesucristo, porque la misma palabra de Dios lo dice en

Juan 10:30 Yo y el Padre uno somos.

Mismo que fue prometido por Jesús cuando dice:

Juan 15:26 Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Juan 16:7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.

Es el espíritu de Jesucristo en nosotros el que nos produce un cambio en nuestra vida y nos vuelve de ser desobedientes a Dios a ser hijos de Dios. Esta generación nueva es la que nos lleva al Padre y no otra, es necesario pues, que se produzca en nosotros un nuevo nacimiento, el espiritual, que abandonemos la condición carnal y comencemos a vivir en el espíritu. Para que el espíritu de Jesucristo sea adoptado en nuestra mente, Jesús utiliza lo que llama el discipulado, o sea que debemos ser conocedores de Cristo en todo, Y Jesús lo ha declarado como un mandato diciendo:

 Mateo 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

El espíritu de Jesucristo es el que marca la diferencia, porque nuestro cuerpo carnal de pecado resulta espiritualmente muerto a causa del pecado. La presencia de Cristo

nos da vida y somos considerados entonces como hijos de Dios.

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla.

 

 

 

La luz era buena

La luz era Buena

 Génesis 1:4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.

Por muchos años estuve leyendo este verso y no paso de mi el pensar que la luz era buena y agradable a Dios. Pero no fue sino últimamente que tuve la revelación siguiente: Dios sometió a prueba a la luz. Si, asi como lo ve, Dios sometió a la luz a una prueba y por eso vio Dios que la luz era buena. No hay otra explicación para haber escrito esto. La luz resulto buena bajo el imperio de las tinieblas, el verso culmina diciendo que: separó Dios la luz de las tinieblas. y su veredicto fue: Y fue la tarde y la mañana un día.

No sé hasta donde usted, amigo lector, comprende estas palabras: Y fue la tarde y la mañana un día. Si observa cuidadosamente, ambos, la tarde y la mañana son parte del dia, pero, porque Dios no dice: ¿Fue la mañana y la tarde un dia? Como es lógico. Aquí está el secreto.

No hay duda que la hora cuando Dios hizo la luz, fue al medio dia, con toda su potencia, no hay ninguna explicación que nos lleve a pensar que fue al amanecer. De modo que la prueba fue al final del dia, cuando viene la noche, por eso dice que fue la tarde y la mañana un dia. La prueba consistió en ver quién de los dos reinaba, el dia o la noche, si hubiera reinado la noche no tuviéramos el amanecer, no hubiera existido la luz, pero Dios en esa forma probo a la luz, a ver si resistía el poder de las tinieblas. Este concepto lo vemos más claro en el Nuevo Testamento:

Juan 1:5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

La primera creación de Dios fue la luz, y de ella dependieron todas las demás que Dios creo. Esta es la lista de lo que Dios creo: Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero. hizo también las estrellas.  Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día cuarto. Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. Y fue la tarde y la mañana el día quinto. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

Cada cosa que Dios creo, fue sometida a la prueba de las tinieblas, toda la creación paso esa prueba y nada fue dominado por las tinieblas. Juan 1:5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

Nosotros somos sometidos a prueba constantemente, porque Dios no acepta nada en su reino que sea vencido por las tinieblas. Jesus fue sometido a tres pruebas diferentes en el desierto y venció a las tinieblas (diablo).

Seremos probados cada dia, por eso nuestra oración dice: No nos dejes caer en la tentación. Porque seremos tentados (probados).

Abraham quien fue llamado por Dios para salir de su tierra y de su parentela, fue probado.

 

Génesis 12:10  Hubo entonces hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para morar allá; porque era grande el hambre en la tierra.

Amós 8:11 He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová.

Deuteronomio 8:3 Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.

Y es que Dios desea que luchemos y que venzamos cualquier resistencia. Josué 1:7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.

Mateo 24:13 Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

1 Juan 1:5 [ Dios es luz ] Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.

Por  Victor Manuel Castro Chinchilla

Jesus y Cristo

Jesus y Cristo

Mateo 26:63 Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios.

Mateo 16:16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

 Para muchos cristianos actuales, Cristo y Jesus es lo mismo, debido al nombre que se le ha ido adaptando con el tiempo, en los principios del cristianismo, claramente se trataba de dos nombres diferentes, y a Jesus se le atribuyo definitivamente el nombre Cristo. Las biblias más antiguas no usaban Jesucristo como un solo nombre sino dos, Jesus y Cristo.

La biblia Vulgata Latina, primer texto usado por los católicos, mantuvo siempre la separación de los dos nombres.

[1] Liber generationis Jesu Christi filii David, filii Abraham. [2] Abraham genuit Isaac. Isaac autem genuit Jacob. Jacob autem genuit Judam, et fratres ejus.

Otras biblias citan dos nombres como:

2 Timothy 1:1 Paul, an apostle of Christ Jesus by the will of God …… Paul, an apostle of Jesus Christ by the will of God, according to the promise of life which is in Christ Jesus, …

Jude 1:1 Jude, a servant of Jesus Christ and a brother of James …Jude, a servant of Jesus Christ and a brother of James, To those who have been called,who are loved in God the Father and kept for Jesus Christ: ..

Actualmente se llama Jesucristo, el Hijo de Dios. Pero lo correcto es que le llamemos Jesus el Cristo hijo de Dios.

¿Porque esta separación de nombres?

  1. Juan 16:28 Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.
  2. Mateo 1:1 Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.

Como vemos, en el primer verso, se trata de Cristo el hijo de Dios, también conocido como el Unigénito Hijo de Dios. En el segundo caso se trata de Jesus hijo de Maria nacido en Belen.

Esta doble personalidad la notamos cuando Jesus se identifica por si mismo como EL HIJO DEL HOMBRE, mientras que el Unigénito Hijo de Dios, si reconoce ser un mismo Espíritu con Dios.

Mateo 8:20 Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza.

Juan 10:30 Yo y el Padre uno somos.

Tanto el Hijo Unigénito como el Hijo Primogénito, conforman un mismo ser, Jesucristo el Hijo de Dios. Jesus es el Hijo del Hombre y Cristo es el Hijo de Dios. El cuerpo humano es Jesus, el Espíritu santo es Cristo, ambos viviendo en el mismo cuerpo.

La gente se confunde mucho porque no entienden esta separación de nombres, pero es fácil entender, Jesus advirtió no ser un Espíritu mientras que Cristo asegura ser eterno.

Lucas 24:39 Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.

Juan 17:5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.

Esa es la razón por la cual se le exigía a Jesus aclarar si era o no era Cristo.

Mateo 26:63 Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios.

Por  Victor Manuel Castro Chinchilla

 

 

 

No llames Padre a ningun hombre

Ningun hombre es padre

 

Mateo 23:9 Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos.

Las palabras de Jesucristo no se están cumpliendo, la gran mayoría de los cristianos, no atienden su llamado y prefieren seguir a otros menos al Hijo de Dios.

¿Porque digo esto?

Aquí tenemos el primer ejemplo: Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. El juicio es que la gente asegura tener a Dios como padre, pero continúan dándole este título a los hombres, o sea se cumple a medias, ¿agrada eso a Dios? Por supuesto que no. Solo recordemos aquel escenario con Adán, Dios le dice: No comas, mientras el diablo le dice lo contrario y Adán comió. El resultado es que vivimos en un mundo lleno de pecado y violencia a causa de la desobediencia de Adán, ahora me pregunto, Dios dice no llamen Padre a ningún hombre, y lo desobedecemos, pero seguimos siendo cristianos y seguimos pidiéndole a Dios que nos salve a cada rato.

¿Porque razón Dios ordena no reconocer paternidad en los humanos? Por una simple razón, Dios nos ha tomado como sus hijos y eso debe ser reconocido por todos nosotros, todos los que hemos nacido de nuevo, somos reconocidos hijos por Dios. Todos los que creemos en sus palabras somos reconocidos como sus hijos y si hemos nacido en el Espíritu como hijos de Dios ya no somos carnales por lo que no cabe tener dos padres, uno carnal y otro espiritual, o somos o no somos.

Mateo 5:44-46 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?

La señal que eres hijo de Dios es que amas a tus enemigos y que bendices a los que te aborrecen y que oras por los que te ultrajan y persiguen. Si no has logrado esto, aun no eres hijo del Altísimo.

No te dejes vencer por los enemigos de Dios, los únicos hijos de Dios son los que han nacido de nuevo, los que han recibido y creen en sus palabras. No creas a los falsos profetas.

Por  Victor Manuel Castro Chinchilla

 

Dios se hizo carne

DIOS SE HIZO CARNE

Adentro de la religión, y en un cien por ciento los creyentes creen reverentemente que Dios se hizo hombre y a ese Dios le conocen como Jesus.

Las bases de esa doctrina son las escrituras que dicen:

Juan 1:1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Juan 1:14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

Resumidas como que el verbo que es Dios se hizo carne (Jesus), (Dios se hizo hombre)

Al calor de las escrituras mismas, la doctrina resulta errónea por lo siguiente:

Dios jamás ha abandonado su esencia espiritual, Dios es Espíritu y lo ha sido y lo será eternamente, no existe en ningún libro bíblico la idea de que Dios se haya convertido en un ser humano. Pensar y creer en eso es altamente degradante, es rebajar a Dios al nivel humano, muy por el contrario, Jesus el Hijo de Dios declara abiertamente que no es de la tierra, (mundo): Juan 8:23 Y les dijo: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. También dice: Juan 10:30 Yo y el Padre uno somos.

Si Cristo es una misma esencia con Dios, y ambos son Espíritu y no son de este mundo sino de arriba, ¿cómo podemos creer que Dios se haya convertido en un ser humano.?

La doctrina asegura que Dios se hizo hombre, pero la base bíblica dice que El verbo se hizo carne, son dos cosas muy distintas.

Luego tomemos la palabra carne y veremos que es un concepto muy alejado de un hombre.

Juan 6:54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

¿Quién podrá imaginarse a un ser humano comiéndose la carne de Jesus? Nadie en su sano juicio pensara tala cosa, es más, si fuere real, esa carne no alcanzaría para dar comida a más de cien personas y para ello fuera necesario matar a Jesus que ya está en el cielo. Como esto no tiene lógica, la religión aclara que no es propiamente la carne y la sangre de Jesus sino pan y vino, y para asegurarles que es cierto, les dice que el sacerdote tiene poder para convertir el pan y el vino en carne y sangre de Jesus. Por supuesto que solamente un ingenuo creerá en ese poder sacerdotal. Busquen en internet la palabra “transubstanciacion” http://es.catholic.net/op/articulos/9787/cat/123/que-es-la-transubstanciacion.html

Luego, la doctrina que Dios se hizo hombre resulta siendo incorrecta y pasa a ser una idea humana en lugar de ser palabra de Dios.

La sola idea de Dios de enviar a su único hijo a salvar a la humanidad ya nos está diciendo mucho de que Dios no ha venido al mundo sino su hijo. El hijo de Dios fue enviado al mundo a salar el mundo. Juan 12:47 Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.

El impase de esta doctrina surge cuando la iglesia declara que Jesus es Dios sin percatarse de la verdad. Jesus es el hijo del hombre. Juan 1:51 Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre. Juan 3:13 Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo. Juan 5:27 y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre. Juan 13:31 Entonces, cuando hubo salido, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en él.

 

Por  Victor Manuel Castro Chinchilla