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Viviendo bajo la ley

Viviendo bajo la ley

Ya  lo hemos dicho antes que el cristianismo actual es una serie de denominaciones religiosas distintas, que no tienen la misma fe y que no se entienden entre ellos, lo cual no corresponde a lo establecido por Cristo y los apóstoles, basta leer lo relacionado con la iglesia primitiva, la cual es el reflejo exacto de las instrucciones de Cristo y compararlo con lo que actualmente tenemos como cristianismo. Sabemos que la palabra cristiano fue aplicada la primera vez a los discípulos de Jesús, de manera que si esa es la referencia, los cristianos actuales no son discípulos de Jesús el Cristo. Hechos 11:26 “Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.”  Esta es la clave, ser discípulo, si no es discípulo, no es cristiano, y que significa discípulo: Jesús dejo un mandato que dice: Mateo 28:19 “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;” noten que no dice que bauticemos a todo mundo, sino que hagamos discípulos y les bauticemos, que es diferente, lo que vemos en la actualidad por un lado es que se bautiza a niños pequeños y por otro lado que se bautiza al hombre por el solo hecho de haberse allegado a una congregación religiosa, muy pocos he visto que dan un ligero entrenamiento acerca del bautismo antes de hacerlo, pero la verdad es que primero debe hacerse discípulo, pero veamos el significado de esta palabra: Persona que aprende una doctrina, ciencia o arte bajo la dirección de un maestro. Persona que sigue la opinión de una escuela, aun cuando viva en tiempos muy posteriores a los maestros que la establecieron. O sea que primero tenemos que proceder a adoctrinar a los futuros bautizantes y tenemos que obtener como resultado que los alumnos que reciben la doctrina sepan quién es Jesús y que es el evangelio, no por el solo hecho de conocer su definición sino un estudio no somero sino suficiente como para que la persona se encuentre con Cristo y le acepte en su corazón. El apóstol Pablo dice que él no ha venido a bautizar sino a predicar y esto si tiene que ver con eso de hacer discípulos, veamos sus palabras en 1 Corintios 1:17 “Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio;”

Eso para empezar, pues los miembros de las iglesias, en su mayoría no conocen suficiente de Cristo y lo que saben lo han aprendido de sus hogares o de su escuela con maestros no calificados, porque como vimos en la definición, hacer discípulos es un trabajo de maestros, y quien es el maestro? El apóstol Pablo nos ha dejado una referencia de los elementos que deben integrar la iglesia, y son: Efesios 4:11 “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,”  ¿Quién los constituyó? Veamos el verso anterior, (10) “El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.” Esto es Cristo, o sea que Cristo es quien constituye a los apóstoles; a los profetas; a los evangelistas y a los pastores y maestros. Creo que debemos hablar un poquito de esto, y entender cómo es que Cristo constituye estos elementos en la iglesia, 2 Corintios 3:3 “siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.” Dios pondrá en el corazón del cristiano, un deseo vehemente de hacer esto o aquello, si es para apostolado, profeta, evangelista, pastor o maestro, ningún ser humano podrá de su propia cuenta tomar estas obligaciones si Dios no se las ha implantado en su corazón. No se trata pues de un nombramiento de alguien superior sino de Cristo únicamente, así lo dice la palabra, “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,”

Por otro lado, vemos la manera de vivir de los cristianos actuales, domingueros de asistir al templo, al cual se le ha asignado la palabra iglesia, ignorando que iglesia es el cuerpo de Cristo o asamblea de los hijos de Dios, pero veamos cómo vivían los cristianos originales: Hechos 2: 44-47 “Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.”

Que hacemos hoy en dia? Vamos al templo a escuchar un sermón o un mensaje como quiera llamarlo, sentados casi petrificados, con la mente puesta en otra cosa menos en el mensaje y rápido, una hora o media hora y todos de regreso a sus casas, ¿Qué hacían los cristianos? “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo” ahora se va al templo un dia a la semana, hay algunos que van a diario, pero lo de reunirse a partir el pan en sus casas, nada de eso, y por otro lado veamos esta diferencia, dice el apóstol Pablo: 1 Corintios 14:26 “¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.” Noten estas dos cosas, “cada uno” y “edificación”, el hecho es que cada uno de los cristianos debe traer salmo, doctrina, lengua, revelación, interpretación y todos producirán la edificación espiritual de la iglesia. ¿Qué se hace hoy? Un pastor o un sacerdote da un mensaje o una lectura como sea, ¿Dónde está la edificación?

La falta de crecimiento o edificación, produce un infantilismo espiritual o sea no crece la membrecía no en cantidad sino en Espíritu, se quedan como niños, como infantes que necesitan alimento suave como doctrina básica y no temas profundos y serios como debería corresponder,  el aposto hace referencia a este problema y dice: 1 Corintios 3:1 “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo.  Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?” y eso es lo que está pasando ahora también, la gente va al templo a oir solamente y muy poca intervención hay en el culto o misa, solamente el pastor o el sacerdote hablan, los demás permanecen mudos, no hay crecimiento, no hay edificación. Y ¿Cómo sería si lo hubiera?  Efesios 4:12-14 “ a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,” y este es el origen de tanta división en la iglesia, hay cientos de religiones y miles de denominaciones, no es posible que continuemos así después de más de dos mil años de haber estado Cristo aquí con nosotros en la tierra.

Pero esto no es el tema que quiero llevarles, porque hemos titulado nuestro mensaje de hoy como viviendo bajo la ley y eso es altamente importante por cuanto Dios desea que nadie se pierda y que todos seamos salvos. El apóstol Pablo resume en muy pocas palabras mi mensaje y dice: Gálatas 5:4 “De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.”  ¿Qué quiere decir esto? Veamos, Juan 1:17 “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.” Tomen nota cuidadosamente de esto, no estamos bajo la ley sino bajo la gracia, Romanos 6: 14 “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.” Y el asunto no solo es que estemos bajo la gracia o sea bajo el perdón gratuito de Dios sino que además tenemos que haber nacido de nuevo como hijos de Dios, 1 Juan 3:9 “Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.” Juan 1:13 “los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.”

En la mayoría de los templos, porque no me gusta decir iglesias, pues la iglesia de Jesucristo es otra cosa, digo que en la mayoría de los templos, no se enseña que estemos bajo la gracia sino que seguimos enseñando la ley de Moisés, desconociendo que son dos cosas distintas, la ley y la gracia, la ley es para muerte y la gracia es para vida. Muchos aun están enseñando en sus templos que debemos cumplir las leyes, para el caso el diezmo, es una ley dada por Moisés, veamos la cita en Levítico 27:30 “Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.” Hoy no se pide diezmo de la tierra, sino diezmo de dinero, pero es lo mismo, el diezmo es una ley de Moisés, no es gracia de Jesucristo, porque la gracia es habernos dado vida gratuitamente por medio de la fe, veamos Efesios 2:1-3 “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.”

La diferencia de estar bajo la ley y estar bajo la gracia es que bajo la ley vivimos en la carne porque la ley se hizo para castigo, Romanos 3:20 “ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.” Y vean esto que hermoso: Romanos 5:20 “Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia;” o sea que aun siendo pecadores, el pecado no es mayor que la gracia, la gracia es un reflejo del poder de Dios en Cristo  Jesús, es  más poderoso Cristo que el pecado, para ello vino Jesucristo quien dijo: Juan 11:25 “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.” ¿Quién es más poderoso? Cristo o el pecado? El apóstol hace mofa del pecado y de la muerte diciendo: 1 Corintios 15:55 “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?” ya n o estamos bajo la ley, no, ahora estamos bajo la gracia, y vean que aun cuando éramos pecadores, Cristo nos dio vida, “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,” ¿No es eso poder? Quienes aun están bajo la ley, desconocen el poder de la resurrección que es en Cristo Jesús, por eso el apóstol dice Gálatas 5:4 “De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.”  Y ¿qué es estar separado de Cristo? Casi nada, veamos lo que el mismo Jesús dice: Juan 15:5 “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”  Y ¿qué esperan los que están separados de Cristo? (v 6) “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.” Ese fuego en otras palabras se llama infierno, o sea, el que no está en Cristo sino separado de él, va al infierno, así de claro.

Me da mucha pena por los que aun predican acerca de la ley y exigen el cumplimiento de la ley, esto es viven enseñando que hay que separarse de Cristo, por eso es que Jesús en cierta ocasión dijo: Mateo 7:21-23” No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” esta gente, no hay duda que hicieron todo eso estando en los templos como buenos religiosos, pero estaban separados de Cristo por no haber hecho la voluntad de Dios, quien dijo: “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.” Podrá Jesús aceptar a este tipo de gente que no son obedientes a Dios? No, no los acepta y más bien los rechaza,

Recuerden, los hijos de Dios, no pecan porque llevan la simiente de Dios, así de sencillo y no pueden pecar, esto es viven en el Espíritu y no en la carne: Romanos 8:9 “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.” Puede rechazar Cristo a quienes tienen su Espíritu? No los rechaza, a quienes rechaza? A los que no tienen su Espíritu.

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla

 

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junio 4, 2011 - Posted by | Estudios

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