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La tierra estaba desordenada y vacía

La tierra estaba desordenada y vacía

Génesis 1:1-3 “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.  Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.  Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.”

Es imperativo aquí dejar claramente establecido que Jesucristo es el autor del universo, eso lo podemos ver en Juan 1:1-5 “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.  Este era en el principio con Dios.  Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.  En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.  La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.” (v  14) “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”

Cuando Dios, Jesucristo, el Verbo procedió a hacer el universo, lo hizo por medio de su palabra y de la fe. Hebreos 11:3 “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.” Cuando el Señor hizo el universo, hizo los cielos y la tierra o sea lo invisible y lo visible, primero hizo lo invisible. Veamos que dice la palabra de Dios acerca de esto en Génesis 2:4-6 “Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos,  y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra,  sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra.” Insistimos en que  “Jehová Dios hizo la tierra y los cielos,  y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese;”

La tierra al momento en que fue hecha, estaba desordenada y vacía y las tinieblas estaban sobre ella. En cambio el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas. Esto es muy importante de entenderlo porque se logra apreciar que la presencia de Dios no estaba en la tierra sino en las aguas y por esa razón la tierra estaba en desorden y vacía. Por el otro lado la creación fue lograda por fe, haciéndose lo que existe de lo que no existía, esa es la definición que podemos leer en Hebreos 11: 1 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”  Dicho en otras palabras Jesucristo con toda la fe hizo el universo, porque él es el autor de la fe. Hebreos 12:2puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,”

 La tierra estaba desordenada y vacía  mientras la presencia de Dios estaba sobre las aguas. “Y dijo Dios: sea la luz. y fue la luz”.  “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.  En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.  La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.”

La tierra estaba desordenada y vacía porque no había sido tocada por la mano de Dios. Génesis 2:7 “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.  Aquella tierra desordenada y vacía ahora había tomado forma y estaba llena del espíritu de Dios. Ya no estaba vacía ni desordenada, ahora había tomado forma y estaba viva.

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla Septiembre 2007.

 

Septiembre 29, 2007 Publicado por victorcastro | Estudios | , , | 1 comentario

Dios suplirá

Dios suplirá Mateo 6:19-21” No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.  Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”

Filipenses 4:19Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

 

Que preciosa palabra y que llena de esperanzas para quienes están en Cristo Jesús: Dios suplirá todo lo que haga falta. Esto que estamos leyendo es lo que se conoce como sembrar en el cielo. Contrariamente a lo que significa hacerse un tesoro en la tierra para que termine en manos de los ladrones o para que se deteriore por la misma naturaleza, el hacerse tesoros en el cielo, no solo estará seguro de la ausencia de la corrupción sino que garantizado habrá abundancia hasta mas no poder como lo deja dicho el profeta en Malaquías 3:10Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”

 

Estamos viendo aquí un escenario con dos naturalezas totalmente opuestas, como es siempre cuando leemos la Palabra de Dios: El cielo y la tierra. Todo lo que hagamos en el cielo es perfecto, es precioso y es permanente,, al contrario de lo que hagamos en la tierra, lo cual es corrupto, dañino, malo y perecedero. El hombre natural es terrenal, de la tierra, pero el hijo del reino es celestial, del cielo. Donde pongamos nuestro tesoro allí estará nuestro corazón. Si ponemos tesoros en la tierra, nuestro corazón será terrenal, pero si los ponemos en el cielo, nuestro corazón será celestial.

 

Las cosas del cielo son de Dios y las cosas de la tierra son del diablo. Una cosa es las riquezas de Dios en el cielo y otras son las del diablo en la tierra. Jesucristo quien dijo que no era de este mundo, fue tentado a poseer todas las riquezas del mundo y su respuesta fue la siguiente, veamos el relato en la Palabra de Dios: Mateo 4:8-10  “Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.  Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.” Porque también está escrito: Mateo 6:24
”Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.” Las riquezas terrenales no pueden ser llevadas al cielo como lo dice en  Marcos 10:23Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: !!Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!” Las riquezas verdaderas son las que provienen de Dios y no de la tierra, así como está escrito en Deuteronomio 8:18Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.”

Lo correcto es que usted traiga los diezmos al alfolí. ¿Qué significa eso? Antes que nada, quiero que quite de su mente la idea generalizada de que los diezmos son para Dios, los diezmos son para el alfolí, para que haya alimento en la casa de Dios. Dios no necesita dinero de ningún hombre, el dinero es para los hombres tal como fue respondido por Jesús al preguntársele lo siguiente: Mateo 22:16-21  “Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres.  Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no?  Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario.  Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción?  Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.” ¿Qué le vamos a dar a Dios? Aquí quiero que por favor pongan mucha atención para que puedan salir del error de pretender dar dinero a Dios. Vamos a dar la respuesta a esta última pregunta: ¿Qué le vamos a dar a Dios? Ponga mucha atención a la clase de diezmo que le vamos a dar a Dios y cual es el real valor de lo que significa hacerse tesoros en el cielo para que Dios abra las compuertas de los cielos y haya bendición hasta que sobreabunde. Primero definamos lo que es diezmo. Vamos a Levítico 27:30Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.” Y antes de continuar con este tema, debemos poner un filtro para que nuestra mente no se vaya a contaminar con lo terrenal y es esta palabra de Dios: 1 Corintios 2:14Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.” ¿Por qué discernirse espiritualmente y no terrenalmente? Por lo que antes dijimos, lo celestial es de Dios y lo terrenal del diablo. Si usted pone su tesoro en el cielo, está del lado de Dios pero si lo pone en la tierra, con los hombres, está del lado del diablo, veamos esto antes de seguir, mire como Jesús califica las cosas si son celestiales o terrenales, Mateo 16:23Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: !!Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.” Pues tomando esto como base quiero que piense en los diezmos, si son diezmos de Dios o del diablo.

Pongamos ejemplos de lo que significa dar a Dios algo: Si usted piensa celebrar alguna fecha o conmemorar algún acontecimiento y tiene planes de invitar a un banquete o cena o reunión como lo quiera llamar, lo primero que usted hace es una lista de sus invitados, sus parientes, amigos y vecinos  y toma en cuenta a aquellos que ya le han invitado a usted en otras ocasiones, pero vea lo que Jesús enseña como correcto: Lucas 14:13Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos; “ ¿Por qué debo hacerlo así y no como yo deseo? Aquí está la respuesta:   (v 14) “y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos.” Eso es hacerse tesoros en el cielo. Y veamos lo que sucederá al final de los tiempos cuando  Jesús venga por sus escogidos: Mateo 25:33-35  “Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.  Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.” Alguien podría decir: Si eso está bien pero ¿como se que se lo di a Dios? Vea la respuesta de Jesús: (v 40) “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” Eso es acumular tesoros en el cielo de donde vendrán las lluvias de riquezas que Dios derrame sobre nosotros. El diezmo es de Dios conforme lo dice en Levítico 27:30Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.” Y ¿que es el diezmo de la tierra? ¿Cuál tierra? Por favor, no confundir, el diezmo tiene que ser de la tierra.

Recordemos que el diezmo es de la tierra, como del fruto de los árboles, de Dios es. Jesús lo dijo en Juan 15: 1-2 “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.  Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. “ (vv  4-8) “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.  Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.  En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.”  Si, pero estamos hablando de la tierra y no de los árboles, bien, entonces vayamos a Mateo 13:23Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.” No se olvide que el hombre natural (terrenal) no puede entender las cosas celestiales. Juan 3:12Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?”  1 Corintios 15:40Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales.” 1 Corintios 15:48Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales.”

Sea como fuere, usted debe hacerse tesoros en el cielo, donde los haya puesto allí estará su corazón y si los ha puesto en el cielo dándole a los necesitados, usted ha depositado grandes sumas de riquezas que le lloverán todos los días de su vida. Si usted no pone sus riquezas en el cielo, usted estará robándole a Dios como lo dijo también el profeta en Malaquías 3:9-11  “Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.  Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.  Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos.”  El alfolí es en manos de Dios para los pobres, no en manos de los hombres para los ricos.

Espero que haya podido entender las cosas celestiales y que haya puesto su corazón en las cosas de Dios y no en las de los hombres.

 

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla Septiembre 2007.

   

 

     

Septiembre 29, 2007 Publicado por victorcastro | Estudios | | Aún no hay comentarios

La sal de la tierra

La sal de la tierra 

Mateo 5:13Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.” Otra versión dice:   “Ustedes son como la sal que se pone en el horno de barro para aumentar su calor. Si la sal pierde esa cualidad, ya no sirve para nada, sino para tirarla afuera y que la gente la pisotee.”

Este verso se refiere a los apóstoles y discípulos de Jesucristo, quienes son comparados con la sal dentro del mundo aun dentro del cristianismo. Esta sal es el buen sabor de las doctrinas que ellos predican y que están en acuerdo con todas las escrituras llenas de esperanza, fe y amor, lo cual es bien recibido y consumido por los oyentes de la Palabra. Esa sal es el agradable sabor de las palabras de Dios que salen de sus bocas. Muy diferente a lo que un pecador del mundo hace. Vale la pena recordar aquí aquellas palabras de Jesús a Satanás en Mateo 4:4El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Y Jesús dijo: Juan 6:51Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.” Jesús dice ser el pan, el alimento y eso significa una comida que es agradable al paladar porque nadie come cosas que no le agradan, de modo que las palabras de Dios son comida agradable al ser que las consume y ese sabor agradable es lo que en la vida física conocemos como el sabor que la sal le da a los alimentos. La comida que Dios nos dá es verdadera comida, o sea que alimenta, porque hay platos de comida que no contienen ningún elemento alimenticio y solo llenan, así es la palabra de Dios comparada con las doctrinas humanas, las palabras de Dios son agradables y nos alimentan como el verdadero alimento, de alli que Jesús dice Juan 6:35Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.” Y es que el hambre es sinónimo de escasez, pero quien tiene abundante alimento a su alcance nunca sentirá hambre ni sed. Esta palabra la expresó el profeta cuando dijo en Isaías 49:10No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas.” Y lo confirma Juan en su profecía que dice: Apocalipsis 7:16Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno;”  La  palabra de Dios que es el alimento al espíritu es tan agradable que quienes comienzan a comer, nunca dejarán de comer por su alto sabor y nutritivo contenido. Jesús lo dice en Juan 6:27Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.”

La palabra de Dios es realmente un alimento con sal, sabroso y nutriente, quien comienza a comer no quiere dejar de comer nunca, es como el aire que respiramos o como el agua para las plantas que sin ellos proviene la muerte. Proverbios dice referente al pan: Proverbios 9:5Venid, comed mi pan, Y bebed del vino que yo he mezclado”. Y Jesús dijo: Mateo 26:26Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.” El estaba enseñando acerca del alimento que es su cuerpo, su carne, el verbo hecho carne de Juan 1:14 que dice: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. “  Pero si la sal perdiere su sabor ¿como agradaría el hablar de sus discípulos?
Perder el sabor indica que nuestro hablar, el hablar de Cristo, no sea interpretado espiritualmente sino humanamente con la lógica de la sabiduría de los hombres y entonces ya no sería sabroso sino amargo porque las palabras de los hombres son como la levadura que sirve para agrandar un pan pero no contiene sabor alguno. Las palabras de Jesús cuando son interpretadas por los hombres conforme su sabiduría pierden su sabor y su palabra dice que “son holladas por los hombres” indicando que son pisoteadas porque son tiradas al suelo a lo terrenal.

Que significa ser “echada fuera y hollada por los hombres.” Quiere decir expulsada del cuerpo y que ya no reinstala o reincorpora a nuestro ser sino que es regresada y llevada por alguien mas, y ser hollada por los hombres quiere decir cambiar su significado espiritual por uno natural o físico o también incluye un entender lógico al estilo humano.

 

El verso es amplio en su contenido y nos refleja el carácter de la palabra de Dios en cuanto a su sabor alimenticio. Jesús se refiere al uso de la levadura como similar al pan que es inflado por la levadura en contraposición al pan sin levadura, considerando que levadura son las doctrinas de los hombres y no de Dios, como lo da a entender en Mateo 16:11-12  “ ¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos?  Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos.” El verdadero sabor alimenticio de las palabras de Dios son sin levadura humana que le quitan o restan su poder de dar vida en el espíritu. Las doctrinas humanas son consideradas como la carne y las de Cristo como espíritu según lo dice en Juan 6:63El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.”

 

Ser echada fuera y hollada por los hombres nos lleva a aquel mandamiento de Jesús que dice: Mateo 10:8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.” Y eso de ser hollada por los hombres nos conduce a una palabra que se la llevan las aves como aquella semilla que cayó junto al camino que lee así: Mateo 13:19Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.” O como lo dice en otra parte en Marcos 4:3-5  Oíd: He aquí, el sembrador salió a sembrar;  y al sembrar, aconteció que una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y la comieron.” Cuando echamos fuera una apalabra, lo hacemos por inservible, por inútil y por desagradable, de manera que la palabra de Dios se convierte en palabras humanas sin ningún valor para dar vida o espíritu. Como dice Pablo serán como metal que retiñe, 1 Corintios 13:1Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, (No tengo a Dios) vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.”

 

La presencia de un cristiano en el mundo es comida con sal, sabrosa rica y alimenticia para ellos, de ahí el gran poder de salvación que tiene el evangelio como lo dice Pablo en Romanos 1:16  Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.”  Romanos 15:19con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.”  1 Tesalonicenses 1:5pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros.” 2 Timoteo 1:8Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios,” El evangelio tiene el poder de la resurrección que nos lleva de muerte a vida al creer en Jesucristo, como está escrito en Juan 5:24De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.” Los discípulos del Señor tienen su palabra morando en ellos y el poder de Dios se manifiesta cuando ellos hablan sus mismas palabras de vida, son portadores de vida, embajadores de Cristo. 2 Corintios 5:20Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.”

Que nuestro hablar sea con el sabor que le da la sal a la comida, que todo lo que salga de nuestra boca sea bendición y no maldición, que seamos verdaderos discípulos de Cristo, para gloria del Padre y del Hijo.

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla  Septiembre 2007.

   

Septiembre 16, 2007 Publicado por victorcastro | Estudios | | Aún no hay comentarios

En pos de Jesús

En pos de Jesús 

Mateo 16:24Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.”

 ¿De que está hablando Jesús cuando dijo esto? Para estar dentro del contexto de sus palabras, leamos lo que estaba aconteciendo: Jesús está hablando de su muerte: (vv  21-28) “Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.  Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: !!Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?  Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.”

Nos llama la atención la frase: “Si alguno quiere venir en pos de mí”, muchos creen que es lo mismo decir “el que quiera seguirme”, pero no es cierto, eso de seguirle es un complemento de ir en pos de él, o sea la frase se complementa así: “Si alguno quiere venir en pos de mí, sígame, habiéndose negado a sí mismo, y tomado su cruz.” Como pueden ver, son dos cosas distintas el “pos” y el “sígame” Entonces la palabra clave aquí es “pos”. Según el diccionario español, el “pos”

(Del lat. post). Significa: 1. m. postre (de las comidas), detrás o después de. Esto último no puede ser porque resultaría diciendo, “el que quiere venir detrás de mi, sígame” en cambio si tomamos lo de postre de las comidas, si tiene un gran significado cuando asociamos sus palabras en Juan 6:54 que dice:El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.” En otras palabras Jesús quiere decir: “Si alguno quiere venir y comerme, que se niegue a si mismo, que tome su cruz y que me siga” Para comer a Jesús, debemos seguirle con una cruz en nuestra espalda habiéndonos negado a nosotros mismos. ¿Cuál es el propósito de seguir y comer a Jesús? Ya lo vimos arriba:  “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará” El tomar la cruz no es otra cosa que ir y perder la vida por causa de él, y el negarse a si mismo no es otra cosa que sea Jesús quien muera por nosotros en la cruz. Así de fácil, ya no vivo yo mas vive Cristo en mí, eso lo dijo Pablo en Gálatas 2:20Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” Al negarme a mi mismo, resulta que Cristo toma mi lugar, y si él toma mi lugar ha tomado mi cuerpo y mi cuerpo ha sido llevado a la cruz y muerto. Por eso digo Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.” Y por eso digo: “Mi cuerpo es templo del Espíritu Santo porque Cristo mora en mí” como lo dice el apóstol en  1 Corintios 3:16¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”

Para que Cristo venga y tome nuestro lugar, es preciso que nos neguemos nosotros mismos y que dejemos que el espíritu de Jesucristo tome lugar. Romanos 6:4
Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.” Si creemos en Jesucristo, nuestro cuerpo ha sido sepultado en las aguas del bautismo y resucitado como Cristo para una nueva vida en resurrección. Tenemos ese mandato de lograr que otros sean resucitados de la muerte carnal, Mateo 10:8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.” El creer en Jesucristo, nos convierte en ser hijos de Dios y si hijos también herederos como lo dice en Romanos 8:17Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.” Realmente que lo que sucede con nosotros es mas que una maravilla al creer en Jesucristo, vean lo que escribe el apóstol en: Efesios 2:4-6 “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),  y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, “ Parece mentira pero estamos en el cielo junto a Cristo, esto no lo puede entender un hombre natural si no ha nacido de nuevo en el espíritu.

Vayamos en pos de Jesús y comamos su carne y bebamos su sangre, porque esta gran promesa tenemos de El cuando dijo: Juan 6:54El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.” Seremos resucitados pero ya con vida eterna, de modo que no pasaremos por ningún juicio sino que simplemente seremos separados de los que van a ser condenados. De verdad que nos presentaremos ante el tribunal de Cristo pero el Señor nos tiene ya reservados sitios o moradas en el cielo junto a él. Vea lo que dijo a sus discípulos: Juan 14:2En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.” Pero nos queda una pregunta aun pendiente: ¿Cómo podemos comer su carne y beber su sangre? Juan 6:54-56  “Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.  El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.” Estas palabras nos confirman aquello de ir en pos de él a comerlo para que él permanezca en nuestro cuerpo y nosotros en su cuerpo. No es fácil de entender esto ¿verdad? Los judíos no lo pudieron entender Juan 6:35 “Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. (vv 44-45) “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.  Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí.” Repito esto último: “Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí.” Estamos entrando al punto de conocer la voluntad del Padre y obedecerle, porque eso de “venir a Jesús” es similar a decir “entrar al reino de Dios” Nadie puede entrar al reino de Dios sin hacer su voluntad. No basta decir Señor también hay que hacer su voluntad. Mateo 7:21No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” ¿Qué será eso de comer a Cristo? Algunos piensan que comer a Cristo es comer pan, ese pensamiento es del diablo, pero Jesús aclara ese concepto diciendo en Mateo 4:3-5  “Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.  El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” También dijo en Juan 1:1[ El Verbo hecho carne ] En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” Juan 1:14Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.” Repito: Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” Esta es la verdadera comida, el verbo de Dios, las palabras de Dios, “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Este es el alimento que da vida, Juan 6:63
”El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” Las palabras de Dios son el alimento al espíritu que nos da vida. Eso es lo que tenemos que comer, y la palabra comer no significa necesariamente tragarlo por la boca sino que sea asimilada al cuerpo. Romanos 10:17Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

No es comiendo pan de trigo que comemos a Cristo, Jesucristo se refiere a esto en Mateo 15:17¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina?”  Marcos 7:19porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina? “ ¿Podemos entender esto? Se nos ha enseñado equivocadamente que comiendo pan de trigo es que comemos a Cristo, pero nadie va a desear que Cristo llegue a la letrina sino a su corazón, por lo que la verdadera comida son sus palabras que llegan a nuestro corazón. Alguien podría estar diciendo: Si pero así nos han enseñado que es comiendo el pan, pero yo les diría, a cual pan se refiere? Porque Cristo habla del pan cuando dice: Juan 6:51Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.” Repito: Yo soy el pan vivo que descendió del cielo;” Vuelvo y repito: “pan vivo”. “las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” Las palabras de Dios son el pan vivo. Es necesario que el pan sea vivo para que nos de vida, porque como podríamos recibir vida de un pan muerto? Moisés les dio un pan muerto, vean lo que Jesús les dijo: Éxodo 16:4Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.” Juan 6:31-33  “Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer. Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo.  Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.” ¿Quién descendió del cielo y nos da vida? Juan 10:10yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”

Venir en pos de Jesús, es buscarle para comerlo y comer a Jesús significa recibir su palabra en nuestro corazón.

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla Septiembre 2007.

 

  

Septiembre 15, 2007 Publicado por victorcastro | Estudios | | Aún no hay comentarios

¿Tienes un padre en el cielo?

¿Tienes un Padre en el cielo?

Mateo 6: 5-8 “Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.  Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.  Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.”

Esta es la oración mas conocida en el mundo, la cual es utilizada por los creyentes en el cristianismo a diario. El Señor dice que nos dirijamos al Padre en oración y en secreto, sin embargo se practican otros tipos de oración, unos personales que salen de la boca de los creyentes y otros que únicamente repiten lo que conocemos como el Padre nuestro.

El tema de hoy es derivado de una pregunta: ¿Tienes un Padre en el cielo? Hago esta pregunta porque se que algunos oran a Dios pero no al Padre, he escuchado a muchos cristianos orar sin mencionar siquiera al Padre, le dicen Dios, Cristo, Señor, Jesús, Rey de reyes, etc, pero lo de Padre queda a un lado o en el olvido porque si no reconsidera al Padre que está en los cielos, tampoco se le puede mencionar. Y es lógico que para sentirse hijo debemos tener un padre y si no  hay un padre tampoco hay un hijo, eso lo dice Jesús mas o menos en estas palabras: 1 Juan 2:22¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.” 1 Juan 2:23Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.” En otras palabras, Jesús nos está diciendo que antes de tener al Padre celestial debemos tener al Hijo, a Jesucristo. Porque no es uno como pecador el que es adoptado como hijo de Dios sino aquel que es obediente al Padre y para ello es requerido un nuevo nacimiento en el espíritu, un nacimiento donde haya nacido Cristo en nuestro corazón.

Esto por un lado, pero por otro lado vayamos a la dependencia que debería existir en nuestra mente y corazón con un Padre y en este caso al Dios Padre. Observe usted y platique con sus amistades y notará que son pocos los que ponen sus esperanzas en su Padre celestial. Muy a menudo y en forma general la gente se afana por su trabajo, por su salud y por su bienestar, pero como digo, muy pocos recurren al Padre que está en los cielos. Si actuaran como hijos de Dios harían las cosas que Jesús hizo y dijo, pero no es así en la realidad. Escuche usted las peticiones en su grupo de oración y escuchará que cada quien pide para si, cada quien quiere resolver sus problemas y los de su familia pero pocos piden para iglesia, para los hijos del Eterno. Es más, demasiados pocos le dicen al Padre de todo corazón que se ”haga su voluntad”, generalmente están pidiendo conforme sus necesidades y deseos. Repito lo que antes escribí de parte del Señor: “vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.” Si así es ¿Por qué oramos pidiendo a Dios por nuestras necesidades? ¿No sería mejor confirmarle y prometerle el cumplimiento de nuestra parte de aceptar que se haga su voluntad y no la nuestra, de orar por los enemigos, de pedir perdón y a la vez perdonar a quienes nos han ofendido?, Diciéndole: Padre perdóname mis pecados y te ruego que hagas tu voluntad y no la mía. Porque si es la voluntad de Dios como Padre el darnos todo lo que nos hace falta, ¿para que le pedimos como si él no lo supiera? Acaso la Palabra de Dios no nos ha dicho en Filipenses 4:19Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” Y acaso David no cantó a Dios diciéndole: Salmos 23:1Jehová es mi pastor; nada me faltará.” ¿Creemos en esto?

Hay una gran diferencia en tener y no tener un Padre, lo digo con respecto a los huérfanos del mundo. Generalmente un niño sin padre es un niño abandonado no solo físicamente sino psicológicamente y su actuación no es la misma que del niño que ha crecido bajo el calor de sus padres. Un niño huérfano adolece de la dirección amorosa y hasta dolorosa de su padre imponiéndole sus reglas, un huérfano si es disciplinado por su padre adoptivo lo considera una agresión, en cambio a su propio padre le agradece la corrección. Igualmente Dios a sus hijos los disciplina con todo rigor para que sean rectos como su Padre, lo dice su palabra en Hebreos 12:6Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo.”   El apóstol nos habla en estos términos: Efesios 6:4Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” O sea denles un trato de hijo y no de esclavo. Hebreos 12:5
”y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él;” Si aceptamos nuestra corrección con temor y amor a nuestro Padre celestial, entonces si somos sus hijos, pero si reclamamos un mejor trato y exigimos una vida sin castigo, no somos sus hijos sino bastardos. Hebreos 12:6-8  “Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?  Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.”

Nosotros, si en verdad somos hijos de Dios, deberíamos actuar como hijos y no como huérfanos, porque nuestro Padre sabe que tenemos necesidad y sabe darnos oportuno socorro cuando es necesario. Hebreos 4:16Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”Si realmente nos sentimos como hijos suyos esperaríamos confiados en su otorgamiento como lo dice en Mateo 7:8
”Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.”  Y no le pediríamos para nuestro provecho como lo hacemos con frecuencia, según lo dice en  Santiago 4:3Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.” No seamos como los gentiles que desconocen que tenemos un Padre en los cielos, Mateo 6:31-33  “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.  Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”

Si realmente usted está conciente de que tiene un Padre en el cielo, actúe como tal y no se afane buscando sus necesidades, mas al contrario, deje que su Padre le otorgue lo que usted necesite, si no lo otorga no había necesidad de ello.

El asunto que me mueve este día es que para tener un Padre debemos sentirnos hijos de él, de lo contrario no es Padre sino una figura neutral. Un hijo acude a su Padre en todo momento, no solo para pedirle sino para amarle, para obedecerle, para recordarle y para considerarlo como tal. El cristiano que tiene al Padre en los cielos, no solo lo va a recordar en sus oraciones sino que en su vida cotidiana y en todo momento, lo va a mencionar en sus conversaciones y se va a referir a él asociado con todo lo que hace y piensa. Un verdadero hijo de Dios tiene que actuar como Jesús su primogénito Hijo. Veamos a continuación algunos conceptos que ponen de manifiesto la forma como Jesús considera al Padre que está en los cielos: Juan 2:15-16 “Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas;  y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.” Juan 5:19 “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.” (vv 22-23) “Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,  para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.” (v 30) “No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.” Juan 6:37  “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.”  (v  39) “Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.” (vv  44-46) “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí.  No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; éste ha visto al Padre”. (v   57) “Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. “ etc.etc.

Jesús es el modelo de la obediencia, y él es el primogénito Hijo, nosotros también somos sus hijos y debemos ser obedientes al Padre. Luego para obedecerle tiene que existir el Padre. Todos nuestros movimientos y nuestras palabras y nuestros pensamientos y deseos tienen que estar conectados al Padre, no podemos separarnos de quien nos mantiene vivos. El mandamiento que tenemos acerca del Padre es: Deuteronomio 6:5Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.”  Deuteronomio 11:1Amarás, pues, a Jehová tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los días.” Mateo 22:37 Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.” Eso se llama una total y absoluta dependencia al Dios Padre.

Revisemos nuestra vida, nuestra actitud y nuestro pensamiento para comprobar que realmente estamos disfrutando del Padre celestial, porque el amar a Dios no es una obligación sino un disfrute. Mateo 6:33Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”

 

Bendiciones del Altísimo

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla, septiembre de 2007.  

 

 

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